La orden obligatoria de usar máscara de la jueza del condado de Harris, Lina Hidalgo, que según ella pretende aplanar aún más la curva del COVID-19, no le ha ganado admiradores, principalmente de aquellos en el lado conservador de la política.
El jueves, un activista político, que también es médico de profesión, presentó una demanda contra Hidalgo para detener la orden de 30 días, calificándola de "inconstitucional".
En su demanda, el Dr. Steven Hotze se opuso a la ejecución de la orden, que incluye el cumplimiento de las pautas de distanciamiento social.
Hotze, quien opera el Centro de Salud y Bienestar de Hotze, ya ha demandado a Hidalgo por la orden "Quedarse en casa - Trabajar seguro" en todo el condado.
El médico tampoco es ajeno a enfrentar problemas sociales muy controvertidos en el área. En 2016, boicoteó a Target después de que permitiera a las personas usar el baño de su identidad de género.
La orden de cubrirse la cara de Hidalgo se produce cuando el Condado de Harris continúa liderando el estado con la mayoría de los casos. Alrededor de una cuarta parte de los casi 22,000 casos están en el condado.
La orden de máscara también llega semanas después de que otras ciudades importantes como Dallas, San Antonio y Austin anunciaron sus propios mandatos.
A raíz de la orden, Hidalgo fue objeto de críticas por parte del teniente gobernador de Texas Dan Patrick, quien calificó sus mecanismos para detener la propagación del virus como "extralimitación".





