Las escuelas están implementando varias estrategias para evitar que los estudiantes usen sus teléfonos celulares durante el día, lo que generó debates sobre la efectividad de tales prohibiciones. Algunas escuelas se han asociado con empresa para utilizar bolsas que bloquean los teléfonos de los estudiantes hasta el final del día, mientras que otras amenazan con castigos, incluida la suspensión, por el uso del teléfono. Los educadores generalmente apoyan estas medidas, pero los padres y los estudiantes tienen preocupaciones sobre las emergencias y la mejor manera de abordar el problema. Un distrito escolar de Virginia está poniendo a prueba una política para detener el uso de teléfonos móviles, asociándose con una empresa que crea fundas magnéticas para teléfonos. El éxito del programa se evaluará en función de encuestas de retroalimentación, logros estudiantiles y datos disciplinarios.






