Un niño de 10 años provocó una persecución policial después de agarrar la minivan de su familia para ir por unos Cheerios.
La policía en Stillwater, Minnesota, notó que el niño conducía una minivan Chrysler 2016 el domingo por la noche y activó las luces de emergencia y la sirena, informó Twin Cities Pioneer Press.
Según el jefe de policía Brian Mueller, se cree que el niño alcanzó velocidades de 50 mph.
Por la seguridad del niño, Mueller detuvo la persecución apagando las luces de emergencia y la sirena, pero continuó siguiéndolo desde la distancia.
Finalmente, la policía pudo bloquear la minivan para que no siguiera adelante.
"Simplemente estamos agradecidos de que nadie resultó herido, ni el niño que conducía ni ningún otro transeúnte inocente", dijo Mueller al medio.





