BUENOS AIRES (AP) — La mayor organización argentina de víctimas de abuso clerical rechazó la visita que realizará el papa León XIV al país en un duro comunicado en el que acusó al Vaticano de encubrir a los perpetradores.
La Red de Sobrevivientes de Abusos Eclesiásticos manifestó su oposición a la visita papal que tendrá lugar en noviembre y afirmó que no tiene “ninguna intención” de reunirse con el pontífice en un comunicado difundido la tarde del martes.
El grupo agregó que todas las promesas realizadas por la iglesia y “la mencionada ‘Tolerancia Cero’ a los abusos” que planteó el anterior papa, el argentino Jorge Bergoglio, “son el verdadero humo blanco del Vaticano: una verdadera cortina de humo para seguir encubriendo y ocultando”.
Además indicó que a fines de 2025 envió a la Comisión Pontificia para la Protección de Menores un informe con un listado de supuestos abusadores y denuncias sobre la falta de acciones concretas de la Iglesia para reparar los daños causados. Señaló que no obtuvo respuesta y que por ello “es lógico pensar que no hay un verdadero interés en tratar el tema y que continúan con el negacionismo ante los abusos”.
Al ser consultado por The Associated Press sobre el comunicado de la Red, un referente de la Conferencia Episcopal Argentina —que pidió no ser identificado porque porque no se refiere públicamente a estas temáticas— se limitó a responder el miércoles que “respetamos todas las opiniones”.
En su visita a España en junio el papa León XIV pidió a la jerarquía católica que brinde reparación a las víctimas de abusos sexuales cometidos por miembros del clero y que aborde la crisis con transparencia.
León XIV recibirá el jueves en el Vaticano a las máximas autoridades del obispado argentino para pulir los detalles de la visita que realizará al país entre el 8 y el 11 de noviembre en el marco de su primer viaje a Latinoamérica que incluirá también a Uruguay y Perú.
Falta de castigos ejemplares, entre las críticas
La Red de Sobrevivientes, que agrupa a víctimas y cuenta con asesores legales y acompañantes psicológicos, exigió que "los delincuentes por pederastia de la Iglesia católica no tengan los privilegios que ostentan impunemente”.
Una de las críticas recurrentes de las víctimas argentinas al Vaticano es la falta de severos castigos eclesiásticos para los sacerdotes con condenas firmes por abuso como Julio Grassi, quien se hizo muy popular en la década de 1990 por administrar hogares para menores sin recursos.
La Corte Suprema argentina ratificó en 2017 la condena a 15 años de prisión en su contra por el abuso de un menor, pero hasta ahora el Vaticano no ha informado públicamente si ha dispuesto su expulsión o dimisión del estado clerical. Varios medios de prensa argentinos divulgaron que Grassi sigue dando misa a reclusos de la cárcel adonde está confinado en la provincia de Buenos Aires.
Los críticos también cuestionan la falta de transparencia del Vaticano sobre el resultado de los procesos que sigue a sacerdotes e integrantes de la alta jerarquía eclesiástica condenados por la justicia penal.
En su comunicado, el grupo argentino destacó la adhesión de pares de Europa y del continente americano como la Red de Sobrevivientes de Chile y la Red de Sobrevivientes de Abuso Sexual Clerical de Colombia.





