LA PAZ, Bolivia (AP) — La Fiscalía de Bolivia emitió el miércoles una nueva orden de detención contra el expresidente Evo Morales al investigarlo por los presuntos delitos de terrorismo, entre otros, en relación con las protestas y bloqueos antigubernamentales que paralizaron el país andino por más de 50 días en mayo y junio.
Morales (2006-2019) ya tenía otra orden de detención por ausentarse en un juicio en un presunto caso de abuso a una menor de 15 años durante su mandato. Las autoridades han sido cuestionadas por no haber dado cumplimiento a esa medida judicial.
El fiscal del caso Brayan Melgar emitió la actual orden contra el exmandatario al que señala también de los presuntos delitos de instigación pública para delinquir, alzamientos armados contra la seguridad y soberanía del Estado por supuestamente alentar semanas de protestas que ocasionaron escasez de alimentos y medicamentos en ciudades como La Paz y El Alto.
“No nos van a intimidar”, afirmó Morales el miércoles en su cuenta de X, al tiempo en que rechazó la acusación y culpó al gobierno de una persecución política con el fin de “ocultar el verdadero drama que vive Bolivia: una profunda crisis económica y social, fruto de un modelo que ha abandonado al pueblo y protege la corrupción”.
Morales, de 66 años, ha eludido a la justicia desde 2024 refugiándose en su feudo cocalero en el Chapare, al centro del país, sobre un caso de presunto abuso a una menor. El exgobernante ha negado el caso.
En tanto, el fiscal general Roger Mariaca en conferencia de prensa manifestó la disposición de dar cumplimiento a las dos órdenes de detención y señaló que la última está siendo entregada a la policía.
“Evidentemente ello deberá realizarse contando con las garantías de seguridad correspondientes para acudir al lugar que sea necesario”, señaló Mariaca.
El presidente Rodrigo Paz, quien asumió el 8 de noviembre dejando atrás casi 20 años de gobiernos de izquierda con Morales y Luis Arce (2020-2025) en medio de una crisis económica, enfrentó en mayo y junio protestas de sindicatos campesinos y obreros que exigieron su renuncia con cortes de rutas prolongados que dejaron más de 15 fallecidos en su mayoría por falta de atención médica, desabastecimientos de alimentos, oxígeno medicinal y combustible.
El gobierno culpó a Morales de promover las protestas. Luego que el gobierno de Paz decretó un estado de excepción en junio en un esfuerzo por terminar con los bloqueos, el expresidente llamó a dar una pausa a las protestas.
Arriba misión de la OEA en respaldo a Paz
El anuncio de esa orden contra Morales coincidió con el arribo al país de una delegación de la Organización de Estados Americanos (OEA), encabezada por su secretario general, Albert Ramdin, a invitación del gobierno boliviano en cumplimiento de una resolución de la Asamblea General del organismo el mes pasado surgida tras las prolongadas protestas.
En conferencia de prensa, Ramdin dijo que se reunieron con diferentes actores políticos y sociales para escuchar distintos puntos de vista y respaldar sus esfuerzos por restablecer la paz y garantizar el orden constitucional.
A su vez, la delegación rechazó los “actos de violencia” y llamó a las partes involucradas a fortalecer el diálogo, al tiempo que expresó su apoyo al gobierno del presidente Paz, según un informe de las actividades del miércoles en La Paz que leyó el canciller de Panamá, Javier Martínez-Acha Vásquez.
La delegación continuará el jueves reuniones en la región oriental de Santa Cruz y se espera que en unos diez días se discuta el reporte que presentará con recomendaciones.





