RÍO DE JANEIRO (AP) — La patrona de Brasil, Nuestra Señora de Aparecida, se ha convertido en un tema electoral sorpresivo a pocos días de la votación del 4 de octubre.
Un comentario sobre Jesús del candidato presidencial y senador Flávio Bolsonaro se volvió viral la semana pasada y desató temores entre muchos católicos de que pudiera pretender retirar a la patrona, una figura muy querida entre los brasileños.
El hijo del expresidente Jair Bolsonaro y principal rival del mandatario Luiz Inácio Lula da Silva niega la afirmación y ha calificado las acusaciones como una “gran mentira” y “la mayor noticia falsa de la campaña”.
La disputa por Nuestra Señora de Aparecida ha llevado la religión al centro de la campaña en el país más grande de América Latina, donde un 56,7% de la población es católica y el 26,9% evangélica, según un censo de 2022 del organismo nacional de estadísticas.
Las encuestas muestran a Lula y a Bolsonaro en una contienda reñida de cara a las elecciones del domingo. Si ninguno obtiene una mayoría absoluta, habrá una segunda vuelta el 25 de octubre.
The Associated Press explica la disputa y por qué importa.
El senador Bolsonaro dijo que se refería a un “acto simbólico”
En un video del 23 de agosto, el senador Bolsonaro afirmó que “declararía que Brasil pertenece al Señor Jesucristo”.
Algunos católicos interpretaron que eso significaba que el candidato presidencial quitaría a Nuestra Señora de Aparecida como patrona de Brasil. Partidarios de Lula en redes sociales amplificaron esa interpretación.
Señalaron un proyecto de ley de 2007 con esa intención, presentado por el entonces legislador Victório Galli, un aliado de Bolsonaro que se desempeñó como asesor especial en el gobierno de Jair Bolsonaro. La propuesta fue archivada posteriormente.
Aunque medios locales han informado sobre vínculos entre la familia Bolsonaro y un obispo que ha defendido una medida de ese tipo, el senador Bolsonaro nunca ha dicho que apoye retirar a Nuestra Señora de Aparecida como patrona de Brasil y ha refutado con firmeza las acusaciones. El candidato presidencial dijo el martes que se refería a un acto simbólico, como una oración.
El presidente de Brasil no tiene autoridad para degradar a Nuestra Señora de Aparecida. Esa es una prerrogativa del Vaticano. El papa Pío XI declaró a la Virgen de Aparecida patrona de Brasil en 1930, un título que el Estado brasileño reconoció después.
En un acto de campaña, el senador Bolsonaro sostuvo que la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil, conocida por su sigla en portugués CNBB, ayudó al Partido de los Trabajadores de Lula a difundir el rumor. La CNBB negó las acusaciones y señaló en un comunicado que “una mentira no puede combatirse con otra mentira”.
Los católicos temen perder terreno frente a los evangélicos
Analistas afirman que la acusación se volvió viral porque conectó con los temores de los católicos de perder terreno frente a los evangélicos en la próxima votación. En tres décadas, el porcentaje de evangélicos casi se triplicó, al pasar del 9% en 1991 al 26,9% en 2022.
“A los católicos les preocupa que el aumento del evangelismo pueda traducirse en la eliminación de símbolos nacionales importantes y de marcadores culturales del catolicismo”, manifestó Rodrigo Toniol, profesor de antropología de la Universidad Federal de Río de Janeiro.
Con encuestas que muestran un empate técnico, la controversia podría debilitar la postulación presidencial del senador Bolsonaro, que es evangélico, al reducir su influencia entre los católicos.
“Esto puede tener un impacto en el voto, aunque sólo sabremos qué tan grande es el impacto el domingo”, señaló Toniol.
Lula, católico, aludió a la acusación sin mencionar al senador Bolsonaro y les dijo a simpatizantes reunidos en un acto de campaña el lunes: “Mientras yo sea presidente de la República, nadie se burlará de Nuestra Señora de Aparecida”.
Jueces enfrentados intervienen
Los abogados del senador Bolsonaro presentaron una queja ante las autoridades electorales y les pidieron intervenir. Eso generó otro episodio en la saga de la pugna de poder entre los principales jueces del país.
El juez André Mendonca, nominado durante el gobierno de Jair Bolsonaro, ordenó el viernes retirar publicaciones que afirmaban que el senador Bolsonaro quitaría a Nuestra Señora de Aparecida el título de patrona de Brasil.
Dos días después, el juez Flávio Dino, quien fue ministro de Justicia de Lula de 2023 a 2024, revocó el fallo. El lunes, el juez Luiz Fux —el único magistrado que votó por absolver a Jair Bolsonaro en su juicio por intento de golpe— revirtió la decisión de Dino.
La máxima autoridad electoral de Brasil realizó una sesión sobre el asunto el miércoles, pero no había tomado una decisión al momento de la publicación.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.




