SAO BERNARDO DO CAMPO, Brasil (AP) — Los principales candidatos presidenciales de Brasil dieron inicio a sus campañas el domingo en sus bastiones políticos, de cara a lo que se espera sea una reñida elección en octubre.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva habló con nostalgia ante más de 10.000 simpatizantes en el estadio Vila Euclides, a las afueras de la ciudad de Sao Paulo, donde alcanzó notoriedad política hace 47 años como dirigente sindical de los metalúrgicos durante la dictadura militar del país entre 1964 y 1985.
El mandatario, de 80 años, que llevaba un sombrero tras un diagnóstico de cáncer de piel, insistió en que Brasil necesita más de sus políticas.
Por su parte, el senador Flávio Bolsonaro, uno de los hijos del expresidente conservador Jair Bolsonaro, se reunió con miles de votantes en la playa de Copacabana, en Río de Janeiro. Su padre, bajo arresto domiciliario tras su condena por un intento de golpe de Estado, no asistió.
Lula reiteró sus propios comentarios anteriores denunciando la injerencia extranjera en la política nacional. Sus aliados han acusado al gobierno de Estados Unidos de intentar impulsar la candidatura de Bolsonaro con medidas como aumentar los aranceles a las exportaciones brasileñas y revocar la visa del embajador de Brasil en Washington.
Al referirse a las vastas reservas brasileñas de minerales raros, Lula afirmó: “Nadie (en el exterior) va a explotar nuestros minerales. Vamos a explotarlos en beneficio del pueblo brasileño”.
Bolsonaro sostuvo que es “el único que puede sentarse con Estados Unidos, con China, con Israel, con Oriente Medio, con India y con Argentina para concretar los mejores y más grandes acuerdos comerciales para nuestra nación”.
A la convención de su partido asistió el presidente de Argentina, Javier Milei. El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, y varios miembros del gobierno de Trump han expresado su apoyo.
Se espera que la atención de los votantes aumente después de que comiencen los anuncios en TV
El domingo fue el primer día en que los 13 candidatos en la contienda pudieron hacer campaña, pero se espera que muchos votantes presten más atención una vez que los anuncios de campaña comiencen a emitirse en televisión y radio a finales de mes.
“Parece que esta vez estamos empezando lento”, dijo Flávio Alves, de 68 años, un simpatizante de Lula que vive en la misma calle donde se realizaba el mitin. “Todos esperamos una elección reñida, pero ahora Lula está en el gobierno, las cosas son diferentes”.
Hace cuatro años, Lula derrotó al entonces presidente Jair Bolsonaro con el 50,9% de los votos.
Otro candidato presidencial, Ronaldo Caiado, exgobernador estatal y líder del agronegocio, recorrió los alrededores de la capital Brasilia y reforzó sus credenciales anti-Lula.
Otro opositor de Lula, Romeu Zema, se reunió con votantes y asistió a una misa en el interior de Minas Gerais, considerado un estado bisagra para las elecciones, un estado que había gobernado hasta hace poco.
Ambos candidatos buscan atraer el voto femenino
Lula, que busca su cuarto mandato no consecutivo, y Bolsonaro intentaron atraer a las votantes, que representan casi el 53% de los 158 millones de electores habilitados en Brasil, según el tribunal electoral del país.
Lula manifestó que “los hombres tienen que aprender desde la infancia que no son mejores que las mujeres. Tenemos que ser iguales”, mientras la primera dama, Rosângela da Silva, estaba a su lado y asentía. Ella fue una de las principales oradoras del acto en Sao Bernardo do Campo, donde Lula vivió gran parte de su vida.
Lula indicó que presentará su plataforma en un plazo de 10 días, con más detalles sobre sus políticas para beneficiar a las mujeres, incluidas iniciativas educativas y medidas para prevenir y castigar la violencia contra las mujeres.
Bolsonaro, con su madre y su esposa a su lado, dijo a sus seguidores que trabajaría para combatir la violencia contra las mujeres.
Bolsonaro busca diferenciarse de su padre
En su discurso, Bolsonaro prometió combatir el crimen y eliminar lo que describió como “ideología” de izquierda de las escuelas brasileñas. Cada estudiante “tiene derecho a soñar con ser Elon Musk algún día”, sostuvo.
Antes de su aparición en la playa de Copacabana, Bolsonaro, de 45 años, afirmó durante una transmisión en vivo que ha recibido 1.800 amenazas de muerte, sin aportar pruebas. El legislador señaló que llevaba un chaleco antibalas.
Su padre fue atacado por un hombre con un cuchillo mientras hacía campaña para la presidencia en 2018, y sufrió hemorragias internas y lesiones intestinales.
Jair Bolsonaro eligió a su hijo para enfrentarse a Lula como candidato del Partido Liberal. La campaña del Bolsonaro más joven ha enfrentado dificultades desde su inicio, con partidos políticos moderados manteniendo distancia, una ruptura pública con su madrastra y dificultades para encontrar compañero de fórmula.
El legislador de 45 años, que guarda un parecido físico con su padre, buscó claramente establecer su propia identidad.
“Sé que me parezco a él. Pero es difícil comparar al hijo de Pelé con Pelé”, expresó, en referencia al futbolista tricampeón del Mundial que murió en 2022.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.





