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Carney y Von der Leyen impulsan integración de Canadá como miembro asociado de la UE

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El primer ministro canadiense Mark Carney, centro, flanqueado por Aiden Gomez, izquierda, cofundador y director general de Cohere, y por el ministro de Inteligencia Artificial e Innovación Digital Evan Solomon, derecha, anuncia una inversión de hasta 1.600 millones de dólares en la empresa canadiense de IA Cohere, en Montreal, el jueves 29 de octubre de 2026. (Christinne Muschi /The Canadian Press vía AP)
Christinne Muschi/The Canadian Press via AP / Christinne Muschi

MONTREAL (AP) — El primer ministro canadiense Mark Carney y la máxima funcionaria de la Unión Europea impulsaron el jueves la propuesta de convertir a Canadá en el primer “miembro asociado” del bloque y construir una alianza más amplia que esté abierta a otros países, al tiempo que advirtieron de las amenazas a la soberanía mediante la coerción económica durante la guerra comercial del presidente estadounidense Donald Trump.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, dijo que Canadá y la Unión Europea formarían el núcleo de la propuesta “Alianza para el Futuro”, pero que otros países afines serían bienvenidos a sumarse.


Al repetir las advertencias que lanzó Carney durante el Foro Económico Mundial en enero pasado, Von der Leyen señaló que las relaciones económicas que alguna vez fueron consideradas como fuentes de estabilidad ahora son utilizadas cada vez con mayor frecuencia como instrumentos de presión.

“Cuando el comercio se convierte en una herramienta de presión económica, son las familias las que pagan el precio, desde los estantes del supermercado hasta el costo de un auto nuevo”, afirmó. “Vemos en tiempo real cómo se ataca nuestra soberanía”.

Carney dijo que la alianza ayudaría a Canadá a resistir impactos económicos y evitar que gobiernos extranjeros y empresas tecnológicas dicten sus decisiones.

“¿Por qué importa la soberanía en un mundo peligroso y dividido? Nos permite resistir impactos”, señaló Carney en una conferencia de prensa. “Nos permite vivir nuestras vidas como elijamos”.

Von der Leyen subrayó que la alianza iría más allá de la posible integración de Canadá como miembro asociado, enfocándose en minerales críticos, sólidas cadenas de suministro, defensa y seguridad.

“Se trata de un concepto más amplio”, declaró durante una mesa redonda empresarial. “Otros socios afines y de confianza son bienvenidos”.

Trump ha insinuado que el acuerdo propuesto entre Canadá y la Unión Europea podría ser un “acto hostil” y amenazó con ordenar aranceles sobre productos europeos si llegara a considerar el plan como una medida poco amistosa. Consultado el miércoles sobre una posible represalia, un alto funcionario del gobierno canadiense dijo a los periodistas que el acercamiento con Europa no estaba dirigido contra Estados Unidos, sino que es un reflejo de intereses compartidos desde hace mucho tiempo.

La Casa Blanca señaló el jueves que funcionarios estadounidenses en materia comercial han sostenido conversaciones con sus homólogos canadienses en los últimos días. La declaración se produjo en respuesta a una pregunta sobre las intenciones de Canadá de estrechar vínculos con la Unión Europea.

Carney restó importancia a la designación de “miembro asociado”, la cual Von der Leyen sigue defendiendo a pesar de la resistencia de algunos gobiernos europeos.

“Esta nueva alianza no es un ejercicio de marketing. El nombre no importa”, subrayó Carney.

Más tarde, Carney utilizó él mismo el término de “miembro asociado” mientras estuvo sentado junto a Von der Leyen en una mesa redonda empresarial, enfatizando las oportunidades económicas que podría crear una cooperación más estrecha.

La cumbre pone a prueba la visión de Carney sobre un nuevo orden global. En Davos, advirtió que el orden internacional que encabeza Estados Unidos se estaba desmoronando y que la integración económica se utilizaba cada vez más como un arma. Hizo un llamado a las potencias intermedias a unirse contra la coerción de los países más poderosos.

Von der Leyen mantiene su plan de un nuevo estatus para Canadá

Algunos Estados miembros de la Unión Europea han cuestionado la designación de “miembro asociado” que Von der Leyen propuso el mes pasado, pero la funcionaria no dio señales de dejar de lado esa idea.

“Canadá no puede convertirse en un miembro de pleno derecho de la Unión Europea por razones geográficas, pero ambos queremos llevar nuestra relación al nivel más alto posible”, señaló. “Por eso estamos debatiendo la idea de que Canadá se convierta en el primer miembro asociado de la Unión Europea”.

Von der Leyen describió la propuesta como una “asociación sin adhesión”, añadiendo que podría acercar más a Canadá a la membresía de la Unión Europea que cualquier otro acuerdo con un país fuera del bloque.

Indicó que una relación de este tipo profundizaría la cooperación en cuestiones como la inteligencia artificial, energía y defensa, entre otras áreas.

Anand Sundar, asesor especial del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores, dijo que Francia y Alemania son algunos de los países que no están contentos con la designación y que el plan podría no sobrevivir a la cumbre.

“El hecho de que los Estados miembros hayan rechazado el planteamiento de una membresía asociada es muy vergonzoso para Von der Leyen”, afirmó Sundar.

Carney ha descartado una integración formal a la Unión Europea y afirmó que cualquier refuerzo de su asociación requeriría de la aprobación del Parlamento de Canadá.

Una alianza sin membresía

Se tiene previsto que la cumbre ponga en marcha una “Alianza para el Futuro”, un marco para una cooperación más estrecha en comercio, defensa, minerales críticos, tecnología e investigación.

Von der Leyen dijo que Canadá y la Unión Europea finalizarán el viernes un acuerdo que dará a empresas, startups e investigadores canadienses acceso a la red europea de 12 supercomputadoras, reforzando la cooperación en inteligencia artificial.

Carney anunció el jueves que Canadá invertiría hasta 1.600 millones de dólares canadienses (1.100 millones de dólares) en la empresa canadiense de inteligencia artificial Cohere, la cual anunció en abril pasado sus planes para fusionarse con la alemana Aleph Alpha. Añadió que Cohere seguiría siendo canadiense e invertiría al menos 1.700 millones de dólares canadienses (1.200 millones de dólares) en nueva infraestructura informática en el país.

Carney indicó que Canadá no esperará a que personas que no conoce ni en quien confía decidan el futuro de la inteligencia artificial en otro lugar.

Von der Leyen, por su parte, anunció planes para fortalecer cadenas de suministro estratégicas y fomentar la inversión conjunta en industrias críticas para la seguridad económica.

Los funcionarios esperan desarrollar la asociación más amplia para una posible aprobación en 2027.

Vínculos en economía y defensa

Canadá es el único país no europeo que participa en el programa SAFE de adquisiciones de defensa de 150.000 millones de euros (167.000 millones de dólares) de la UE, lo que permite que empresas canadienses participen en compras militares europeas conjuntas.

Pero una cooperación más estrecha en materia de defensa enfrenta importantes obstáculos. Sundar dijo que Francia presiona para imponer reglas estrictas de “Hecho en Europa” que podrían limitar el acceso de empresas canadienses a futuros gastos de defensa de la Unión Europea, mientras que Alemania está a favor de una participación más amplia.

Ambas partes ya cuentan con un amplio acuerdo de libre comercio, conocido como CETA, el cual eliminó la mayoría de los aranceles.

Estados Unidos fue destino del 71,7% de las exportaciones canadienses en 2025. Carney quiere duplicar las exportaciones a otros países a lo largo de la próxima década.

Canadá y la UE buscan una cooperación más estrecha en minerales críticos, mientras ambas partes trabajan para diversificar sus cadenas de suministro. Von der Leyen explicó que el valor de las importaciones de materias primas críticas canadienses aumentó un 62% el año pasado hasta alcanzar los 3.300 millones de euros (5.180 millones de dólares canadienses), e incluyó litio, cobalto, níquel y grafito.

Tobias Gehrke, investigador de alto nivel de políticas en el Consejo Europeo de Relaciones Exteriores, dijo que el desacuerdo sobre la terminología difícilmente descarrilará una cooperación más estrecha.

“No existe un atajo mágico para reducir rápidamente la dependencia de Europa y Canadá en la economía y el ejército de Estados Unidos, sobre todo porque Washington podría tomar represalias”, afirmó Gehrke. “Pero ahora, la ventana política está completamente abierta para dar un paso mucho más grande de lo que antes era concebible”.

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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.