BOGOTÁ (AP) — Fuerzas militares colombianas bombardearon el domingo un campamento del Frente 33 de las disidencias de las desaparecidas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), en la convulsa zona del Catatumbo, informaron autoridades. Hasta el momento, se han recuperado cuatro cuerpos de guerrilleros abatidos.
El presidente Abelardo de la Espriella confirmó en la red social X que dio la orden para la operación ejecutada en el departamento del Norte de Santander, fronterizo con Venezuela, y ofreció un balance en las próximas horas.
“No vamos a permitir que sigan sometiendo a nuestras comunidades, desplazando familias”, afirmó el mandatario.
La oficina de prensa del Ejército señaló a The Associated Press que se recuperaron cuatro cuerpos de miembros de esa estructura ilegal armada, aunque un consolidado de resultados se entregará posteriormente.
El Frente 33 pertenece a las disidencias de las extintas FARC -que no se acogieron al acuerdo de paz con el Estado en 2016- agrupadas en el Estado Mayor de Bloques y Frentes (EMBF), cuyo mando principal es Alexander Díaz Mendoza, alias “Calarcá”.
Se trata del segundo ataque de fuerzas militares en el Catatumbo, ordenado por De la Espriella, el presidente de signo conservador que asumió el poder dos meses atrás prometiendo "mano dura" contra los grupos armados, en un giro a la política de seguridad implementada por su predecesor, Gustavo Petro (2022-2026).
El Catatumbo es una zona estratégica por su cercanía con la frontera con Venezuela y que por años ha estado sumida en la violencia desatada por las disputas por el control de ese territorio entre facciones de las disidencias de las ex FARC y la guerrilla Ejército de Liberación Nacional, alzado en armas desde 1964.
La Defensoría del Pueblo ha advertido sobre “la grave afectación” a los pobladores del Catatumbo donde asegura que se cometen “crímenes de guerra y lesa humanidad” en un “ataque masivo y sistemático” a la población civil que permanece en medio del fuego.




