BOGOTÁ (AP) — Las fuerzas de seguridad colombianas capturaron a un presunto dirigente de la pandilla venezolana Tren de Aragua, informó el viernes el Comando Sur de Estados Unidos, que celebró el arresto como resultado de una mayor cooperación militar entre los aliados históricamente cercanos.
La captura el jueves de Luis Saúl Pérez Nieto, quien según las autoridades colombianas era el coordinador de las redes de armas y narcotráfico de la pandilla en toda la región, ofrece una señal temprana de cuán rápidamente ambos países han intensificado sus empeños conjuntos contra el crimen organizado en el gobierno del nuevo presidente conservador de Colombia, Abelardo de la Espriella.
Admirador del presidente estadounidense Donald Trump, De la Espriella llegó al poder previamente este mes, prometiendo aplastar a los poderosos narcotraficantes de su país con ayuda de Washington. Su gobierno ha designado a Medellín, la segunda ciudad más grande de Colombia, como el centro de la nueva alianza regional antidrogas de Trump, y ha dado la bienvenida a operaciones conjuntas con las fuerzas armadas de Estados Unidos en territorio colombiano, en un marcado giro respecto de su predecesor progresista Gustavo Petro.
“Los narcoterroristas no tienen refugio seguro en nuestro hemisferio”, señaló el Comando Sur de Estados Unidos en su comunicado del viernes, al anunciar la captura de Pérez Nieto. “Estamos unidos con nuestros socios para desmantelar estas redes criminales y proteger nuestra patria”.
Arresto en Colombia
Pérez Nieto, conocido por los alias “Páez” y “Nairobi”, fue capturado en una operación en la que también participó la DEA, informó la policía colombiana, sin dar más detalles.
La policía de Colombia acusó a Pérez Nieto de encabezar la expansión del Tren de Aragua en Perú mientras coordinaba el tráfico de drogas y armas en todo el continente, contribuyendo a transformar lo que comenzó como una banda que operaba desde la penitenciaría venezolana de Tocorón en una organización criminal transnacional.
En 2023, Pérez Nieto escapó de esa prisión junto con su confidente cercano, el líder de la banda, Héctor Guerrero Flores, alias “Niño Guerrero”, añadió la policía colombiana. Guerrero Flores murió previamente este año en un ataque militar de Estados Unidos, en una inusual colaboración con Venezuela.
El gobierno de Trump designó el año pasado al Tren de Aragua como organización terrorista extranjera, parte de su iniciativa por tratar a los cárteles latinoamericanos como amenazas a la seguridad nacional en lugar de grupos criminales convencionales. Sin embargo, en ocasiones Trump ha exagerado los vínculos que tiene la pandilla en un intento por justificar la deportación de venezolanos, según reportó previamente The Associated Press.
“Felicitaciones al presidente Abelardo de la Espriella y a la Policía Nacional de Colombia por la captura de Luis Páez Nieto, un alto dirigente del Tren de Aragua”, declaró Terry Cole, el administrador de la DEA.
Autoridades colombianas y peruanas indicaron que Estados Unidos había solicitado el arresto y la extradición de Pérez Nieto por cargos de terrorismo, lavado de dinero, narcotráfico y asociación delictuosa. El gobierno de Trump no ha dado detalles del caso en su contra. La DEA no respondió a preguntas sobre los cargos contra Pérez Nieto en Estados Unidos ni sobre su papel en la operación.
Mayor cooperación en la frontera colombo-ecuatoriana
Previamente esta semana, el jefe del Comando Sur de Estados Unidos, el general Francis Donovan, se reunió con el ministro de Defensa de Colombia y con mandos militares en la ciudad portuaria de Tumaco, antes de viajar a Ecuador para conversaciones regionales de seguridad centradas en la volátil frontera entre ambos países, azotada por el contrabando de drogas, la minería ilegal y la trata de personas.
Durante su visita, Donovan indicó que funcionarios de Estados Unidos, Ecuador y Colombia habían acordado una estrategia para “cazar a los líderes de los cárteles, destrozar su logística y negarles permanentemente un refugio seguro”.
“La frontera entre Colombia y Ecuador es un cuello de botella geográfico que los cárteles violentos han explotado durante mucho tiempo”, sostuvo. “Hoy estamos cambiando las reglas del juego”.
Colombia y Ecuador están entre los pocos gobiernos de la región que han aceptado permitir operaciones conjuntas con fuerzas de Estados Unidos contra grupos criminales en su territorio, parte de los empeños del gobierno de Trump por extender a tierra su campaña letal contra embarcaciones sospechosas de contrabando de drogas.
Chile celebra la extradición de miembros del Tren de Aragua como un éxito de seguridad
Esto ocurre mientras los votantes sudamericanos eligen cada vez más a líderes conservadores alineados con Trump, que han exhortado a llevar a cabo amplias ofensivas para mejorar la seguridad.
Entre ellos está el presidente chileno José Antonio Kast, cuyo gobierno ha pasado apuros para cumplir sus amplias promesas de frenar el delito y llevar a cabo deportaciones masivas.
Pero el viernes, funcionarios chilenos celebraron una victoria al anunciar la llegada de dos presuntos líderes del Tren de Aragua, extraditados desde Estados Unidos y Colombia, para enfrentar cargos en Chile relacionados con el secuestro y asesinato del exteniente del ejército venezolano Ronald Ojeda, en 2024. El cuerpo del disidente venezolano, que había solicitado asilo político en Chile, fue hallado dentro de una maleta enterrada bajo una losa de cemento en Santiago, la capital.
Las autoridades chilenas han acusado a Rafael Enrique Gámez Salas, presunto líder de Los Piratas —la principal rama del Tren de Aragua en Chile—, de secuestro, extorsión y asociación ilícita, entre otros delitos.
El otro sospechoso, Alfredo Camilo Carrillo Ortiz, alias “El Gocho”, fue extraditado desde Colombia. Los fiscales chilenos lo acusan de ayudar a planificar y ejecutar el asesinato y de operar el asentamiento informal donde fue enterrado el cuerpo de Ojeda.
La subsecretaria chilena de Seguridad Pública, María del Pilar Giannini, calificó las extradiciones como “una manifestación concreta” de la cruzada del gobierno de Kast contra el crimen organizado. “A los delincuentes les decimos: los vamos a buscar hasta las últimas consecuencias”, advirtió.
Funcionarios estadounidenses elogiaron la extradición de Gámez desde California, donde cumplía una condena en una prisión federal por reingresar ilegalmente al país. El secretario de Justicia, Todd Blanche, la calificó como “evidencia de la sólida cooperación con nuestros socios chilenos para combatir el crimen transnacional, desmantelar organizaciones terroristas extranjeras como el Tren de Aragua, y exigir rendición de cuentas a sus miembros por sus atroces actos criminales”.
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DeBre informó desde Buenos Aires.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.





