SEÚL, Corea del Sur (AP) — El mandatario norcoreano Kim Jong Un pidió ampliar rápidamente la tecnología de drones del país y observó pruebas de diversas armas, informaron los medios estatales el viernes, mientras su nación sigue inmersa en un enfrentamiento con su rival Corea del Sur a lo largo de su frontera fuertemente fortificada.
Adquirir drones avanzados es una prioridad máxima para Kim, quien ahora quiere reforzar tanto las capacidades convencionales como las nucleares. Expertos dicen que sus soldados enviados a Rusia para apoyar la guerra contra Ucrania probablemente han adquirido experiencia valiosa en combate con drones de parte de las fuerzas rusas, y de experiencias relacionadas en el campo de batalla.
La Agencia Central de Noticias de Corea (ACNC), el medio oficial de Corea del Norte, informó que Kim visitó el jueves una exposición de diversos drones de ataque y de otro tipo que muestran logros recientes en el campo de la tecnología aeronáutica no tripulada.
En un discurso en la exposición, Kim subrayó la necesidad de conseguir “la superioridad absoluta en el sector de drones”, y anunció medidas no especificadas necesarias para “ampliar y fortalecer de manera vertiginosa la capacidad de la aeronáutica sin tripulación”, reportó la ACNC.
La ACNC señaló que, para conmemorar el evento, posteriormente Corea del Norte realizó lanzamientos de prueba de diversos drones, misiles y armas desde lanzacohetes múltiples ultraprecisos de calibre 600 mm. Fotos de la ACNC mostraban a Kim observando armas que se elevaban o cerrando el puño mientras su hija adolescente aplaudía a su lado. La agencia de espionaje de Corea del Sur evalúa que la chica —de quien se informa que tiene unos 13 años— probablemente será la heredera de Kim.
El ejército surcoreano indicó previamente que el jueves detectó el lanzamiento de unos 10 misiles balísticos de corto alcance desde la ciudad costera oriental norcoreana de Wonsan. Fueron los primeros disparos de armas balísticas de Corea del Norte en 17 días.
Las tensiones entre las dos Coreas están en niveles altos desde las explosiones de minas terrestres del mes pasado en su frontera, en las que tres soldados surcoreanos resultaron heridos. Seúl acusó a Pyongyang de enterrar las minas al sur de la línea de demarcación militar y exigió una disculpa. Pero el gobierno norcoreano ha negado su responsabilidad por las explosiones y advirtió que aplicará represalias si se le provoca.
La semana pasada, Corea del Norte amenazó con reanudar las transmisiones de propaganda por altavoces y desplegar nuevos sistemas de armas a lo largo de la frontera.
El gobierno norcoreano se retiró de las conversaciones con Estados Unidos y Corea del Sur después de que las gestiones diplomáticas con el presidente estadounidense Donald Trump se desplomaran en 2019. En las últimas semanas, Corea del Norte ha intensificado las actividades de prueba de armas, probablemente con el fin de aumentar su capacidad de negociación ante una posible diplomacia con Washington, luego de que Trump expresara su deseo de restablecer las conversaciones con Kim.
El sábado, Kim realizó una visita sorpresa a una ciudad fronteriza con China a través de un puente recién inaugurado y prometió desarrollar los lazos bilaterales. Recientemente, Kim ha tomado medidas para afianzar los vínculos con Beijing —el sustento económico de Corea del Norte— tras años de darle prioridad a los lazos con Rusia, incluso mediante el suministro de miles de soldados y municiones, probablemente a cambio de asistencia económica y militar.
Mientras tanto, el ministro de Relaciones Exteriores de Suiza, Ignazio Cassis, llegó a Corea del Norte el jueves para ver la reapertura de la oficina diplomática suiza en Pyongyang y reunirse con funcionarios norcoreanos. El viernes continuará su viaje a Corea del Sur.
———
Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.




