FRISCO, Texas, EE.UU. (AP) — George Pickens no tuvo muchas oportunidades mientra CeeDee Lamb, el otro receptor estrella de los Cowboys, registraba máximos de su carrera y anotaba el touchdown de la victoria para Dallas contra Houston.
El impacto de las únicas dos recepciones de Pickens en el triunfo 34-30 ilustra a la perfección lo que el entrenador Brian Schottenheimer cree sobre la ofensiva de Dallas.
Pickens realizó la atrapada más difícil del partido en la jugada más larga —una recepción disputada de 53 yardas— para preparar el segundo de cuatro touchdowns en la segunda mitad para los Cowboys (2-2). También tuvo quizá la recepción más decisiva: una de 22 yardas que convirtió en una opción razonable buscar un touchdown para tomar la ventaja, en lugar de conformarse con un gol de campo para empatar, en el último minuto.
Dos jugadas después, la recepción de 12 yardas de Lamb tras un pase de Dak Prescott puso a Dallas arriba con 40 segundos por jugar, la última pieza de lo que los Cowboys consideran el rompecabezas perfecto para su ofensiva.
“Lo bonito de nuestra ofensiva es que si quieren intentar quitar a George o intentar quitar a CeeDee, tenemos a otro tipo allá que es bastante bueno. Cuando George tuvo su oportunidad, ¿qué hace George? Hace jugadas. Esa es la belleza de la ofensiva”, indicó Schottenheimer.
Lamb sumó 189 yardas por recepción con marcas personales de 21 objetivos y 17 recepciones. Pickens terminó con 75 yardas. No era inusual que ambos alcanzaran 75 yardas en el mismo partido en su primera temporada juntos en 2025.
Lo inusual en este caso fue que Pickens pasara casi todo el partido muy discreto, pero terminara con dos de las tres jugadas más largas de Dallas.
“Es diseñar la victoria. Cuando estás haciendo eso y es parte del plan, y nunca sabes qué hará una defensa, probablemente lo cambien, le pongan doble marca a él. Definitivamente es diseñar la victoria”, expresó Pickens.
Tampa Bay (0-4) bien podría cambiar el planteamiento el jueves por la noche, cuando los Cowboys concluyan un exigente itinerario de dos semanas con un segundo partido consecutivo contra un equipo que aún no gana.
Con Houston siguiendo de cerca a Pickens, Lamb tuvo 11 recepciones para primer down, tres de ellas en tercer down. Tuvo una atrapada de 21 yardas en segunda y 18 al inicio del cuarto periodo.
“Si van a hacer eso, los números favorecen a CeeDee. Si van a jugarle así a CeeDee, los números favorecen a George Pickens", dijo Prescott. "Si quieren jugar contra los dos, están dejando a tipos como KaVontae Turpin, Ryan Flournoy y Jake Ferguson, tipos con los que tengo una gran química, en uno contra uno, y vamos a atacarlo como podamos”.
Para respaldar el punto de Prescott, los Cowboys no ganan sin la recepción de 7 yardas de Ferguson en cuarta y 4 al inicio de la serie ofensiva ganadora.
Qué funciona
Los Cowboys no están donde quieren estar con el juego terrestre, al ubicarse en el tercio inferior de la NFL en yardas por tierra y yardas por intento. Pero eso no ha impedido que el corredor principal Javonte Williams llegue a la zona de anotación. Tuvo tres touchdowns por carrera contra los Texans y suma siete touchdowns en total (dos por recepción). Es la mayor cifra en cuatro partidos para un corredor de Dallas desde que Emmitt Smith tuvo nueve en 1995.
Qué necesita ayuda
Hubo decisiones cuestionables en la gestión del partido por parte de Schottenheimer otra vez, apenas una semana después de que fueran un gran problema en los segundos finales de una derrota 34-31 ante Baltimore en Rio de Janeiro. La peor fue pedirle a Brandon Aubrey que intentara un gol de campo de 65 yardas cuando los Texans ya habían usado todos sus tiempos fuera al final de la primera mitad.
Aubrey falló con 26 segundos restantes, Houston avanzó 9 yardas en dos jugadas y Ka’imi Fairbairn pateó un gol de campo de 54 yardas cuando expiraba el tiempo, lo que dio a los Texans una ventaja de 16-6 al descanso. Hay pocas dudas de que una patada de despeje habría mantenido el déficit en siete, y Houston habría ganado por tres sin la serie tardía de Dallas.
Próximos pasos
Los Cowboys están cerca del final de un tramo de dos semanas que incluyó vuelos de 10 horas de ida y vuelta a Rio, además de otro partido como visitantes y ahora una semana corta. Habrá algunos suspiros de alivio tarde el jueves por la noche, sin importar el resultado.
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