QUITO (AP) — En medio del déficit de generación eléctrica causado por un severo estiaje, el presidente ecuatoriano Daniel Noboa anunció el viernes que Colombia reanudó la venta de electricidad a Ecuador mientras dirigentes industriales se reúnen con autoridades en busca de acuerdos sobre las desconexiones dispuestas para el sector.
En un mensaje en la red social X, Noboa agradeció a su par colombiano Abelardo de la Espriella “por reiniciar el despacho de energía”.
La venta de electricidad desde Colombia se había suspendido en septiembre por riesgos de desabastecimiento interno en Colombia. Ambos países comparten una interconexión eléctrica de un máximo de 450 megavatios por día.
“En momentos así los países se respaldan con hechos”, apuntó el mandatario ecuatoriano sin precisar detalles de las condiciones de la comercialización de electricidad ni la cantidad provista.
Ecuador afronta un déficit de generación energética de más de 1.000 megavatios por día a causa de la ausencia de lluvias que merma el caudal de los ríos que alimentan las principales centrales hidroeléctricas. La demanda diaria es en promedio de 4.500 megavatios.
Aunque la importación de energía desde Colombia representa en su máxima capacidad un 7% del total de la demanda, para el presidente del Foro Energético Ecuador, Fernando Salinas, resulta fundamental en estos momentos porque permite “mantener reservas” de agua en las centrales hidroeléctricas y afrontar “variaciones en la demanda”, dijo a The Associated Press.
Ante esta contingencia el gobierno ecuatoriano dispuso que las industrias de consumo de alto y medio voltaje se desconecten obligatoriamente del sistema nacional de electricidad tres días a la semana, lo que ha provocado críticas y advertencias de los empresarios sobre las afectaciones al sector productivo.
Rodrigo Gómez de la Torre, presidente del Comité Empresarial Ecuatoriano, confirmó a la AP que el viernes se analizará “qué decisión se toma”.
A la par, varias ciudades han experimentado repentinos cortes de energía eléctrica sin que haya hasta el momento una explicación oficial sobre las causas.
El presidente Noboa aseguró previamente que “ninguna familia ecuatoriana va a tener algún corte de luz”. Posteriormente, dijo que la situación climática es “muy dura” y advirtió que habrá jornadas de mantenimiento de la red eléctrica nacional sin precisar su alcance.
En 2024 el país enfrentó una de las mayores crisis energéticas en décadas que derivó en racionamientos del servicio de hasta 14 horas.
Aunque las autoridades argumentaron que se debía a una histórica sequía, expertos reprocharon la falta de mantenimiento de equipos y de previsión.
Año tras año “vivimos la falta de energía firme termoeléctrica” que supla el déficit hidroeléctrico y en tres años de gobierno “pudieron haberse hecho obras significativas de equipamiento y generación”, opinó Salinas. “El resultado es pobre”, acotó.



