NUEVA YORK (AP) — No hay que descartar a los compradores de Estados Unidos cuando se trata de desembolsar dinero para las fiestas invernales, pese al aumento de los precios del combustible y otras presiones financieras.
El mayor grupo comercial minorista del país informó que espera que los consumidores estadounidenses gasten en conjunto 1,01 billones de dólares entre noviembre y diciembre, lo que sería un 4,2% más que durante los mismos meses del año pasado.
El aumento refleja algo más que el buen ánimo estacional, según economistas. La Federación Nacional de Minoristas (NRF, por sus siglas en inglés) y otras organizaciones que han publicado pronósticos para las fiestas prevén que el aumento en los precios para los consumidores explique aproximadamente la mitad del crecimiento previsto. Además, los compradores de mayores ingresos impulsarán gran parte del gasto, según expertos del sector minorista.
“Todos reconocemos que los hogares siguen lidiando con una inflación persistente y una confianza desigual en la economía”, dijo el jueves a los periodistas el presidente y director ejecutivo de la Federación Nacional de Minoristas, Matthew Shay. “Pero a lo largo del año, los consumidores han demostrado repetidamente que las fiestas y el gasto en sus seres queridos son prioridades. Confiamos en que ese patrón continúe durante las fiestas invernales de 2026”.
Los minoristas registraron 972.000 millones de dólares en ventas durante las fiestas el año pasado, lo que fue un 3,1% más que el año anterior, indicó el grupo comercial.
Con un 4,2%, la proyección de crecimiento de la NRF está por encima de las ganancias reales de los últimos 20 años, que promediaron 3,1%, excluyendo el gasto desproporcionado de las fiestas durante los años de pandemia 2020 y 2021, según Mark Mathews, economista jefe del grupo.
El pronóstico, que no fue ajustado por inflación, coincide con la mayoría de las demás predicciones para las fiestas hasta ahora. Las perspectivas ilustran una persistente desconexión entre la sombría confianza del consumidor que aparece en las encuestas mensuales y la disposición de los estadounidenses a seguir gastando.
La guerra de Estados Unidos con Irán ha elevado los precios de la gasolina para los conductores y ha generado preocupaciones sobre todo tipo de productos que podrían encarecerse, ya que los altos precios del diésel hacen más costoso el transporte de mercancías para los minoristas.
El precio promedio de la gasolina regular subió a 4,33 dólares por galón el jueves, según el club automovilístico AAA. Antes de que comenzara la guerra, la gasolina costaba menos de 3 dólares por galón.
Los expertos señalan que esta subida de precios en los surtidores seguirá presionando a los compradores de menores ingresos, mientras que los de mayores ingresos, impulsados por las ganancias del mercado bursátil, continuarán derrochando en compras discrecionales.
“Hemos visto una interrupción tras otra que, de algún modo, descoloca a la gente, y luego el consumidor regresa con fuerza”, declaró Bryan Eshelman, socio y director general de AlixPartners.
En lugar de retraerse por completo, los consumidores están cambiando sus hábitos de compra al optar por marcas y tiendas de menor precio, comprar con mayor anticipación y depender más de las tarjetas de crédito y de los planes de “compre ahora, pague después”, explicó Eshelman.
El gasto de las fiestas representa el 19% de las ventas anuales de la industria minorista de Estados Unidos, e incluso más para algunos tipos de minoristas, según la NRF.
Los economistas observan los resultados de las fiestas como un indicador del estado del consumidor más allá de la temporada festiva. El gasto del consumidor se vigila de cerca porque impulsa alrededor del 70% del producto interno bruto de Estados Unidos.
“No solo nos dice cuál es el estado actual del consumidor, sino que también ayuda a orientar las expectativas para el año que viene”, señaló Michelle Meyer, economista jefe del Mastercard Economics Institute. “Nos brinda muchísimas perspectivas valiosas sobre cómo les está yendo a los consumidores desde un punto de vista macro”.
El instituto, que rastrea el gasto a través de todos los métodos de pago, incluido el efectivo, pronosticó un aumento del 5,5% en las ventas en el periodo del 1 de noviembre al 24 de diciembre, en comparación con el año pasado.
Aunque Mastercard estimó que la mitad del crecimiento provendría del aumento de precios y no de más ventas, el instituto aún espera un gasto saludable por parte de los compradores debido a un mercado laboral decente en Estados Unidos, indicó Meyer.
“Supongo que sienten cierta seguridad porque las cifras de desempleo son tan bajas”, añadió.
AlixPartners espera que las cifras de ventas de las fiestas de octubre, noviembre y diciembre aumenten entre 4% y 7% respecto de los mismos tres meses del año pasado, informó la firma.
Adobe prevé que las ventas en línea en Estados Unidos alcancen los 275.000 millones de dólares esta temporada de fiestas, lo que representa un crecimiento del 6,7%. Ese crecimiento es apenas menor que el aumento del 6,8% del año pasado frente al año anterior, señaló la empresa.
La NRF elabora su pronóstico para las fiestas mediante modelos con indicadores económicos, incluidas las ventas minoristas mensuales, el gasto del consumidor, el ingreso personal disponible, el empleo, los salarios y la inflación. Los cálculos del grupo excluyen a los concesionarios de automóviles, las gasolineras y los restaurantes.
En el informe puntual sobre la inflación del Departamento de Trabajo, publicado el miércoles, se muestra que la inflación en Estados Unidos se aceleró el mes pasado, ya que los precios de la gasolina volvieron a subir y muchos otros bienes y servicios se encarecieron. El aumento de precios ya comienza a mermar el gasto de los compradores.
En el informe más reciente de ventas minoristas del Departamento de Comercio, publicado el jueves, se muestra un sólido aumento del 0,8% en septiembre respecto del mes anterior, pero las compras de gasolina representaron una gran parte del incremento de las ventas.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.



