GREEN BAY, Wisconsin, EE.UU. (AP) — El regreso de Michael Penix Jr. llega en un momento en que los Falcons de Atlanta, un equipo que aún no conoce la victoria, necesitan a alguien capaz de inyectar adrenalina a su inoperante ataque.
La ofensiva de Atlanta no pudo alcanzar la zona roja cuando los Falcons abrieron la temporada con derrotas ante los Steelers de Pittsburgh y los Panthers de Carolina. Los Falcons fueron el primer equipo desde los Rams en 2008 en no ejecutar ninguna jugada desde dentro de la yarda 20 del rival en los primeros dos partidos de una temporada.
Penix ahora está de vuelta tras una rotura del ligamento cruzado anterior en la rodilla izquierda. El quarterback de 26 años está listo para disputar su primer partido desde el 16 de noviembre el jueves por la noche, cuando los Falcons visiten a los Packers de Green Bay.
“He estado trabajando extremadamente duro para llegar a este punto. Hombre, este ha sido un viaje largo”, comentó Penix.
Atlanta (0-2) necesita el impulso que Penix intentará aportar.
Cooper Rush y Jack Strand lanzaron en conjunto cinco intercepciones con un pase de touchdown, uno de 23 yardas de Rush a Bijan Robinson en la Semana 1.
Los Packers esperan enfrentar una ofensiva de Atlanta más capaz ahora que Penix está de vuelta.
“Es un quarterback que tiene rodaje y ha jugado un fútbol realmente sólido”, comentó el entrenador de los Packers, Matt LaFleur. "Así que apostaría a que su ofensiva se verá un poco diferente el jueves por la noche”.
Green Bay (1-1) tiene sus propias preocupaciones.
El defensor Micah Parsons se recupera de una rotura del ligamento cruzado anterior y el corredor Josh Jacobs sigue en la lista de exentos del comisionado. El receptor Jayden Reed y el tackle ofensivo Zach Bako-Bewele fueron retirados del campo en carrito durante la victoria de los Packers por 20-17 en tiempo extra sobre los Jets de Nueva York el domingo.
Bako-Bewele se rompió el tendón rotuliano y se perderá el resto de la temporada. Se desconoce si Reed podrá regresar tras una lesión en el cuello.
La lesión de Bako-Bewele crea más adversidad para una línea ofensiva que aún no ha establecido un ritmo. El guardia izquierdo Aaron Banks se lesionó un dedo del pie contra los Jets, lo que deja incierto su estado para el partido del jueves.
El quarterback Jordan Love sostiene que todas esas lesiones al frente no deberían cambiar las expectativas de Green Bay.
“Espero que esos muchachos salgan ahí y den lo mejor de sí y me den tiempo para poder salir y tratar de despedazar a una defensa. Esas son las expectativas, esté quien esté ahí. Nada cambia”, indicó Love.
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El periodista deportivo de AP Charles Odum contribuyó a este informe.
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