CIUDAD DE GUATEMALA (AP) — Un informe sobre la preservación de la biodiversidad publicado el jueves advirtió que múltiples especies continúan en peligro en el mundo. Sin embargo, también destacó historias de esperanza gracias a la cooperación para la conservación de fauna clave como el jaguar en Guatemala, donde se ha registrado el retorno de ejemplares a las zonas altas del país centroamericano.
El informe Planeta Vivo 2026 del Fondo Mundial para la Naturaleza (World Wide Fund for Nature, WWF por sus siglas en inglés) que se anunció el jueves a nivel mundial se enfocó este año en “Las ciencias de la esperanza” y cómo la naturaleza recupera su espacio cuando los distintos sectores en una sociedad y en la economía trabajan en conjunto para conservarla.
A pesar de que la situación es alarmante y el declive de la naturaleza es a escala mundial, la organización destacó que persiste la esperanza de la recuperación del mundo animal, como ha sucedido en distintos lugares con especies como la tortuga verde, el atún rojo, los tigres y los elefantes.
Una de las historias de esperanza es el retorno del jaguar a uno de sus entornos naturales en Guatemala. Tiempo atrás, cuando las montañas de la Sierra de las Minas, un área biodiversa y protegida que abarca cinco de los 22 departamentos del país, no tenían presencia humana los jaguares habitaban el área.
Esos animales están considerados los felinos más grandes de América y son un símbolo de la cultura maya, que asocia su majestuosidad con lo sobrenatural.
Los mayas creían que los jaguares podían desplazarse en diversos planos, entre el mundo de los vivos y el inframundo. El animal está representado en vasijas, pinturas y murales junto a soberanos mayas de la antigüedad. Una de las estructuras más importantes de Tikal (la ciudad más grande de la civilización maya precolombina) lleva el nombre de El gran Jaguar.
Actualmente los jaguares habitan usualmente entre el sur de México, el norte de Guatemala y una parte de Belice.
Rebeca Escobar, de Biodiversidad Terrestre de WWF Mesoamérica, explicó que a través del monitoreo con cámaras entre mayo de 2025 y febrero de 2026 se pudo determinar que por lo menos cuatro jaguares habitan el área de la Sierra de las Minas, a una altura de más de 2.500 metros sobre el nivel del mar. Escobar indicó que las manchas de cada felino tiene un patrón único que ayudan a identificarlo.
En más de 19.000 archivos de video revisados se pudo determinar que junto a los jaguares se localizaron, con menos frecuencia, pumas, tapires, ocelotes y venados de cola blanca, así como grupos de venados cabro, pizotes, tayras (pequeños mamíferos herbívoros, carnívoros y omnívoros), y tepezcuintles y sereques (pequeños mamíferos parecidos a los roedores), explicó Escobar.
Oscar Rivas, director de conservación de la WWF para Mesoamérica, dijo que en la presentación que "la naturaleza puede recuperarse solo si la sociedad activa puntos de inflexión positivos en los sistemas energético, alimentario y financiero”, los mayores causantes de su deterioro.




