HAROUF, Líbano (AP) — Cuatro prisioneros de Líbano retenidos en Israel fueron liberados y entregados a las autoridades libanesas a través del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) el viernes, como parte de un acuerdo entre ambos países. A cambio, Beirut aceptó buscar los cuerpos de ciudadanos libaneses de origen judío que desaparecieron durante la guerra civil del país hace décadas.
Se cree que decenas de libaneses están retenidos en centros de detención israelíes —tanto civiles como miembros del grupo político-paramilitar Hezbollah capturados durante enfrentamientos en el sur de Líbano. En total, cinco detenidos han sido liberados en virtud del acuerdo actual, todos ellos civiles.
El primer prisionero libanés, identificado como Malek Ghazi, fue entregado al Comité Internacional de la Cruz Roja y luego al ejército libanés el jueves.
Según dos funcionarios libaneses que hablaron bajo condición de anonimato porque no estaban autorizados a comentar públicamente, entre los liberados el viernes había dos ciudadanos libaneses y dos sirios que habían sido capturados en Líbano. Cientos de miles de refugiados y trabajadores sirios viven en Líbano. No estaba claro si los sirios liberados serán enviados de regreso a Siria.
Periodistas de The Associated Press que esperaban en un puesto de control al sur de la ciudad de Tire, en el sur de Líbano, vieron el viernes por la mañana un convoy de vehículos del CICR que se dirigía al paso fronterizo de Naqoura y cómo regresó más tarde. Luego, el convoy entró en un cuartel del ejército libanés en Tiro.
Familias esperan para recibir a sus seres queridos
Mahmoud Ayash, hermano de Hussein Ayash, un prisionero del pueblo de Harouf, donde lo esperaba, contó que su hermano llevaba unos tres meses retenido y que había llamado desde el paso fronterizo de Naqoura para decir que lo habían liberado y que estaba con la Cruz Roja.
“Espero que todos nuestros prisioneros en cárceles israelíes sean liberados y que todos los ciudadanos libaneses sean puestos en libertad”, manifestó.
Ahmed Atwe, que también esperaba en el puesto de control, explicó que su familiar, Mohammed Juheir, era un pescador del pueblo fronterizo de Naqoura que fue capturado en el mar por fuerzas israelíes hace un año, cuando estaba vigente un acuerdo de alto el fuego.
Horas después, Hussein Ayash entró en su pueblo natal, poniéndose de pie para hacer una V de victoria a través del techo de un auto descapotable. Parecía cansado, pero no con mala salud, cuando abrazaba y besaba a familiares y los vecinos le arrojaban pétalos de rosa sobre la cabeza.
Recuperar su libertad y volver a casa “se siente como el día en que naces de nuevo”, dijo.
“No hubo tortura, en el sentido literal de la palabra", indicó Ayash sobre su tiempo en una prisión israelí. "Pero no fue una experiencia cómoda en absoluto. Que Dios libre a cualquiera de tener que pasar por ello”. Se negó a dar más detalles.
Otros detenidos siguen sin ser localizados
El CICR señaló en un comunicado que los prisioneros restantes le fueron entregados el viernes. El grupo pidió que sus equipos puedan acceder a quienes permanecen retenidos, apuntando que no pueden visitar a detenidos en Israel desde octubre de 2023.
“Muchas familias en Líbano todavía esperan respuestas sobre el destino de sus seres queridos, que podrían estar detenidos, fallecidos o en paradero desconocido”, dijo.
Entre los desaparecidos hay dos hombres llevados por tropas israelíes del pueblo de Halta el jueves —el mismo día en que Ghazi fue liberado.
Issa Abdel-Al, un funcionario local del pueblo, señaló que fuerzas israelíes allanaron la zona temprano el jueves, interrogaron a residentes y se llevaron a un miembro del consejo municipal y a otros dos hombres locales, agricultores que criaban ganado y abejas. Dijo que los tres eran civiles y que Hezbollah no tiene presencia en el pueblo. Halta tiene una población mayoritariamente suní, y Hezbollah tiene su base de apoyo en comunidades chiíes.
El ejército israelí informó que los soldados “detuvieron a tres operativos militares de la organización Brigadas de la Resistencia Libanesa, que opera en nombre de Hezbollah”.
El miembro del consejo municipal fue liberado el jueves por la noche, pero los otros dos siguen desaparecidos, dijo Abdel-Al, al igual que otros cuatro residentes de Halta llevados en redadas israelíes anteriores, incluida una en que un menor de 15 años fue asesinado.
“Tenemos seis cautivos que se han llevado de este pueblo y no sabemos nada sobre su destino”, lamentó.
Liberación de presos sucede en medio de negociaciones en curso
La oficina del primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, afirmó en un comunicado el jueves que el país aceptó liberar a cinco civiles libaneses detenidos por fuerzas israelíes en el sur de Líbano después que Beirut colaboró en la búsqueda de los cuerpos de líderes judíos libaneses que fueron “secuestrados y asesinados por organizaciones terroristas” en la década de 1980, durante la guerra civil en el país.
Según funcionarios, laa liberaciones fueron resultado de la mediación de Estados Unidos y de las negociaciones en marcha entre Israel y Líbano. En un comunicado el viernes, el presidente libanés Joseph Aoun dio las gracias a “Estados Unidos bajo el liderazgo del presidente Donald Trump”.
Quedan otros asuntos espinosos por resolver. Líbano e Israel, que no tienen relaciones diplomáticas, iniciaron unas inusuales negociaciones directas tras el estallido de la última guerra entre Israel y Hezbollah, que cuenta con el respaldo de Irán, el 2 de marzo.
Hezbollah disparó misiles al otro lado de la frontera dos días después que Estados Unidos e Israel atacaran a Irán. Israel lanzó bombardeos aéreos y una invasión terrestre del país vecino y ahora ocupa una amplia franja del sur.
Ambos países firmaron en junio un acuerdo marco mediado por Washington según el cual las fuerzas israelíes debían retirarse del territorio que ocupan en Líbano a cambio del desarme de Hezbollah, pero, sobre el terreno, se ha avanzado poco en la implementación del pacto.
Hezbollah no forma parte de las conversaciones entre Líbano e Israel y ha dicho que no entregará sus armas en ninguna zona al norte del río Litani, en el sur de Líbano. Funcionarios israelíes, por su parte, afirmaron que no se retirarán a menos que la milicia deponga las armas en todo el país.
Se espera que más adelante este mes se celebre una nueva ronda de conversaciones en Roma.
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Sewell reportó desde Beirut. La periodista de The Associated Press Koral Saeed contribuyó a este despacho desde Herzliya, Israel.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.



