MANCHESTER, Inglaterra (AP) — Los aficionados del Manchester City aún están asimilando el fallo histórico que se conoció el martes, según el cual el equipo más dominante de la Liga Premier en los últimos tiempos fue declarado culpable de infracciones financieras sistemáticas durante casi una década para ayudar a impulsar su era de éxito sin precedentes.
Kevin Parker, aficionado desde hace más de 50 años, confía en que la propiedad emiratí del club, que ha convertido al City en una potencia del fútbol, logrará limpiar su nombre.
“Todo lo que esta propiedad dijo que iba a cumplir, lo cumplió conmigo”, manifestó Parker a The Associated Press. “Sería el momento equivocado para que de repente perdiera la fe”.
David Mooney, otro seguidor del City desde hace mucho tiempo, que dirige podcasts populares sobre el club, se describe a sí mismo como enojado y dividido. Le preocupa lo que ocurra si las conclusiones se mantienen tras la apelación.
“Esto probablemente está poniendo el listón muy bajo ahora, pero sea cual sea el resultado, solo quiero que el City siga existiendo”, expresó.
El City era un club con historia incluso antes de que fuera adquirido por el jeque Mansour bin Zayed Al Nahyan, miembro de la familia gobernante de Emiratos Árabes Unidos, en 2008. Era un equipo popular, pero llevaba décadas sin ganar un gran trofeo y vivía a la sombra de su rival de la misma ciudad, el Manchester United.
La compra transformó el panorama de la liga más popular del mundo, y el City pasó a ganar ocho títulos domésticos, la Liga de Campeones y una larga lista de otros trofeos.
Las posibles sanciones por lo que equivale al mayor escándalo en la historia de la Premier League son muy variadas, hasta e incluida la expulsión de la máxima categoría de Inglaterra.
Un panel independiente determinó que el City había montado esquemas complejos para ocultar que estaba siendo financiado de manera injusta por su propietario, el Abu Dhabi United Group, por un monto superior a 1.000 millones de dólares durante un periodo de nueve años, de 2009 a 2018. En ese tiempo ganó tres títulos de liga, gastó sumas exorbitantes para fichar a algunos de los mejores jugadores del mundo y contrató a entrenadores de primer nivel como Pep Guardiola.
En 2012, el City protagonizó lo que muchos consideran el momento más icónico de la Liga premier, cuando Sergio Agüero marcó prácticamente con el último toque de la temporada para arrebatarle el título al entonces dominante Manchester United.
Ahora se cierne una sombra sobre ese logro y sobre muchos más tras el fallo del martes, que el City dijo que apelará después de haber negado de forma constante cualquier irregularidad.
Algunos jugadores, como el exastro del United Rio Ferdinand, han pedido que se anulen títulos.
Aficionados desafiantes del City han respondido atacando las mismas reglas que el club fue hallado culpable de incumplir.
“El mayor engaño es que un propietario ponga su propio dinero en su club para ganar títulos sea un delito”, publicó en X la destacada cuenta de aficionados PrestwichBlue.
Sin embargo, entre algunos que estuvieron presentes en los momentos de triunfo a lo largo de más de una década de éxitos que ahora han quedado en entredicho, hay una sensación de inquietud.
“Se siente bastante reciente, muy a flor de piel. Yo estuve en el momento de Agüero y estuve en el título de 2014 y en los 100 puntos (la campaña del título en 2018)”, comentó Mooney, presentador de los podcasts Bluemoon y Let Me Talk City. “Siento mucha pena por los jugadores porque ellos igual tuvieron que salir ahí y hacerlo y lograrlo”.
Pero acepta que, por la enorme cantidad de dinero que se determinó que se inyectó en el club, “no se puede negar que hay una ventaja deportiva”.
Aún está pendiente una audiencia sobre qué sanciones deben imponerse al City. Los posibles castigos incluyen multas enormes y deducciones de puntos, además de la posible expulsión de la primera división.
Mooney dijo que existe una “sensación de que gran parte del mundo del fútbol quiere sangre”.
“A estas alturas, la magnitud con la que el veredicto es de culpabilidad es condenatoria y es enorme. Estamos muy por encima de un simple tirón de orejas. Pero al mismo tiempo, no podemos tener un castigo que, en la práctica, elimine al club de la existencia”, afirmó.
La transformación desde la compra por parte del jeque Mansour tampoco se ha limitado al equipo: también ha habido una enorme inversión en el área circundante, incluida la construcción de una academia de entrenamiento de última generación, el mayor recinto cubierto del Reino Unido y un nuevo complejo hotelero, además de la ampliación del estadio de fútbol.
“Esa parte de Manchester es irreconocible”, señaló Parker, aludiendo al empleo y al dinero que se han generado como resultado del desarrollo impulsado por la propiedad del City. “Todas esas cosas son las que me hacen pensar: ¿por qué querrían estropear eso?”.
En 2020, el City logró anular con éxito una sanción de dos años sin competir en torneos europeos impuesta por la UEFA por presuntamente ocultar fondos, después de apelar su caso ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS).
Aunque en esta ocasión una apelación no puede presentarse ante el TAS, Parker confía en que la propiedad del City volverá a imponerse porque, según dice, siempre ha cumplido sus promesas.
“Ya sea que eso haya sido el caso en el TAS, o que haya sido aumentar la capacidad del estadio, o fichar a los mejores jugadores del mundo, o ganar títulos, ganar la Liga de Campeones, traer al mejor entrenador del mundo. Nunca nos han mentido”, sostuvo.
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James Robson está en https://x.com/jamesalanrobson
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