SAO PAULO (AP) — El césped del estadio Maracaná se ha visto afectado por lluvias inusualmente intensas durante las últimas seis semanas, pero el director de campos de la NFL manifestó confianza en que estará en buenas condiciones el domingo, cuando los Ravens de Baltimore y los Cowboys de Dallas disputen el primer partido de la liga en Río de Janeiro.
La NFL tuvo un equipo en el lugar el lunes para comenzar a preparar el estadio para el partido, uno de un récord de nueve encuentros internacionales en el calendario de la liga esta temporada.
“Han enfrentado un clima sin precedentes en las últimas seis semanas aproximadamente en lo que respecta a las lluvias. Tenemos que tener planes establecidos para asegurarnos de que se pueda mitigar el clima lo mejor posible y, en este momento, sentimos que estamos en una buena situación”, le comentó Nick Pappas, director de campos de la NFL, a The Associated Press desde Río.
Pappas señaló que la NFL había enviado una lona a Río hace aproximadamente una semana para ayudar a proteger el césped. Agregó que una de las “tareas más grandes de la semana” sería convertir el Maracaná para que estuviera listo para el fútbol americano.
El estado de los campos en sedes internacionales suele ser motivo de debate y, a veces, de críticas cuando la NFL sale al extranjero. El Maracaná ha recibido especial atención en los últimos días después de que futbolistas criticaran el césped, al afirmar que han tenido dificultades para controlar el balón debido a sus malas condiciones.
El estadio, con capacidad para 78.000 espectadores, alberga regularmente a los equipos de fútbol Flamengo y Fluminense, con un promedio de dos partidos por semana. El calendario cargado, combinado con aguaceros incesantes, ha puesto bajo presión la superficie de césped natural.
El mediocampista de Flamengo Giorgian de Arrascaeta dijo después de su partido del domingo, apenas unas horas antes de que la NFL tomara control del estadio, que el terreno de juego del Maracaná “sigue empeorando”.
“Con el equipo que tenemos, no podemos estar jugando en una cancha así”, expresó el jugador uruguayo.
Pappas indicó que algunas de las preocupaciones recientes no aplican, ya que el fútbol y el fútbol americano son muy diferentes.
“Nuestro balón no está demasiado tiempo en el suelo, así que algunas de las cosas que ellos buscan quizá no sean las mismas cosas que nosotros estamos observando”, explicó.
El partido será el tercero de la NFL en Brasil, aunque los dos anteriores fueron en la Neo Química Arena de São Paulo, donde el césped también fue criticado.
El entrenador de los Ravens, Jesse Minter, dijo que el equipo ha estado en contacto con la liga sobre el estadio.
“Ellos tienen gente allí que se siente bastante bien al respecto”, comentó el lunes. “Ambos equipos van a jugar allí, y estaremos listos para arrancar”.
Está previsto que los Ravens y los Cowboys viajen el jueves y entrenen en Río el viernes.
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Maaddi informó desde Tampa, Florida. El periodista deportivo de AP Noah Trister contribuyó desde Baltimore.
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