CIUDAD DE MÉXICO (AP) — El Senado de México aprobó el martes una reforma constitucional que obliga a los candidatos presidenciales y a gobernadores a renunciar a la nacionalidad extranjera, como parte de la defensa de la soberanía que la presidenta Claudia Sheinbaum ha convertido en una de sus banderas ante las crecientes presiones de Washington en materia de seguridad.
El partido gobernante Morena y sus fuerzas aliadas impusieron una vez más su mayoría para aprobar, con 86 votos a favor y 42 en contra, la iniciativa de reforma de tres artículos de la Constitución promovida por el Ejecutivo que avaló la semana pasada la Cámara de Diputados.
Se espera que la reforma sea publicada próximamente en el Diario Oficial de la Federación para su entrada en vigencia, pero no afectará la elección de gobernadores del próximo año debido a que comenzará a aplicarse en 2028.
En el articulado se establece que quienes aspiren a la Presidencia de la República, a una gubernatura o a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México “no podrá adquirir ni solicitar otra nacionalidad, ni invocar ante autoridad extranjera una nacionalidad distinta de la mexicana”, y que en caso de tener una nacionalidad extranjera deberán renunciar a ella previo a registrarse como candidatos.
Al defender su iniciativa Sheinbaum afirmó el pasado 26 de septiembre, durante una visita al estado norteño de Sonora, que “las potencias ven a México como una posibilidad por sus recursos naturales” y es por ello que “ningún presidente puede tener dos banderas o dos pueblos, solamente la bandera de México”.
Sheinbaum de manera recurrente ha aludido a la defensa de la soberanía en medio de las presiones de la administración de Donald Trump que ha ofrecido apoyo a México para combatir en su territorio a los cárteles mexicanos, lo que la mandataria ha descartado.
La oposición utilizó la propuesta de reforma para atacar a la presidenta y la acusaron de limitar los derechos de los mexicanos que viven en el exterior.
“Morena traiciona a los migrantes”, se leía en los carteles que colocaron en sus curules los senadores del opositor Partido de Acción Nacional.




