LONDRES (AP) — Las tensiones aumentaron en Irlanda del Norte el domingo después que miles de manifestantes bloquearon el paso de una controversial marcha en la localidad de Portadown.
Los manifestantes, muchos con pasamontañas, se reunieron en una calle de la localidad, donde muchos favorecen la unificación con la República de Irlanda. Llegaron después de una decisión del Tribunal Superior de Belfast de dar luz verde al desfile.
Es la primera vez en casi 30 años que se permite que el desfile de la Orden de Orange recorra Garvaghy Road, que había sido un notorio foco de tensión entre las comunidades en los años previos al Acuerdo de Viernes Santo de 1998, que en gran medida puso fin al derramamiento de sangre en Irlanda del Norte. Durante el conflicto, unas 3.600 personas murieron y unas 50.000 resultaron heridas.
El fin del conflicto implicó equilibrar identidades contrapuestas en Irlanda del Norte, que permaneció en el Reino Unido cuando el resto de Irlanda obtuvo la independencia hace un siglo. Los nacionalistas irlandeses en el norte —la mayoría católicos— buscan la unión con la República de Irlanda, mientras que los unionistas, en su mayoría protestantes, quieren seguir formando parte del Reino Unido.
Ambos bandos parecían estar acatando los llamados de todo el espectro político , incluido el del primer ministro británico Andy Burnham, a evitar avivar aún más las tensiones.
“Espero que llevemos todos los acontecimientos de hoy a una conclusión sensata y pacífica”, declaró Jon Boutcher, jefe del Servicio de Policía de Irlanda del Norte.
Boutcher dijo que había habido muchas “voces sensatas” que pedían calma y que, a su juicio, habían sido “escuchadas por todas las partes”.
La primera ministra de Irlanda del Norte, Michelle O’Neill, quien representa a Sinn Fein, el partido históricamente vinculado al Ejército Republicano Irlandés, enfrentó críticas por asistir a la protesta no autorizada en Garvaghy Road para apoyar a la comunidad local.
“Ella es la jefa de un Ejecutivo y está dispuesta a desatender deliberadamente el fallo de nuestros tribunales, la determinación del organismo estatutario encargado de decidir sobre los desfiles en Irlanda del Norte”, indicó Gavin Robinson, líder del Partido Unionista Democrático, el mayor partido pro-Reino Unido en Irlanda del Norte.
O’Neill, cuyo gobierno está integrado por una representación de partidos norirlandeses como parte del acuerdo de reparto de poder dentro del Acuerdo de Viernes Santo, defendió sus acciones, al señalar que “los avances de los últimos 28 años han quedado en entredicho por las acciones de la Orden de Orange y de quienes, dentro del unionismo político, quieren arrastrarnos hacia atrás”.
Durante días, hubo incertidumbre sobre si la marcha, que celebra la herencia protestante de Irlanda del Norte y sus vínculos con el Reino Unido, recibió la autorización final en una audiencia judicial que concluyó a las 2:15 de la mañana del domingo, una medida que llevó a los manifestantes a salir a la calle.
La Orden de Orange recibe su nombre de Guillermo de Orange, un príncipe protestante de Holanda que derrotó al rey católico Jacobo para hacerse con el trono británico en el siglo XVII.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.





