MOSCÚ (AP) — El presidente ruso Vladímir Putin recibió a decenas de líderes africanos el miércoles en una cumbre que busca ampliar la influencia rusa en ese continente.
Al hablar en la apertura de la cumbre de dos días en Moscú, Putin la presentó como una “parte orgánica de una transformación global” y el fin de la dominación occidental, al señalar que “estamos presenciando cómo un mundo multipolar se convierte en realidad, una tendencia que es a la vez objetiva e irreversible”.
“Está llegando a un fin irreversible la era en la que los destinos de continentes enteros eran determinados por un bloque estrecho de Estados”, manifestó Putin. “Está siendo reemplazada por un mundo más justo, en el que deben escucharse las voces de todas las naciones que participan en los asuntos internacionales”.
En su discurso en el foro, Putin pidió reforzar el papel de África en la toma de decisiones en el Fondo Monetario Internacional y el Grupo del Banco Mundial para atender las necesidades del continente.
Putin subrayó que Rusia suministra grano y fertilizantes a más de 40 países africanos y está dispuesta a ampliar los envíos.
La cumbre marca un renovado esfuerzo del Kremlin por fortalecer los vínculos con un continente de casi 1.600 millones de habitantes que se muestra cada vez más asertivo en el escenario global. Las 54 naciones de África conforman el mayor bloque de votación en las Naciones Unidas.
Moscú organizó por primera vez la cumbre Rusia-África en 2019, y luego nuevamente en 2023. La cumbre de esta semana reunió a 48 naciones africanas, cerca de 20 de las cuales estuvieron representadas por sus líderes.
Mientras Rusia compite con Estados Unidos, Europa y China por una mayor influencia en toda África, ha recurrido a sus contratistas militares para reforzar su peso en muchos frentes, desde la economía hasta la seguridad y la política.
En la región del Sahel, una vasta franja árida al sur del desierto del Sahara, varios ejércitos han tomado el poder alegando fallas de seguridad, rompiendo lazos con aliados occidentales y acercándose a Rusia. Primero dieron la bienvenida al grupo privado de mercenarios Wagner, respaldado por Moscú, antes de que fuera reemplazado por el Cuerpo de África, bajo el mando directo del Ministerio de Defensa ruso.
En agosto, el Cuerpo de África de Rusia ayudó a la junta de Níger a sofocar rápidamente un motín de un grupo de jóvenes soldados en la capital del país.
No se sabe cuántos mercenarios rusos hay en los tres países del Sahel gobernados por juntas —Níger, Mali y Burkina Faso—, pero distintas estimaciones sitúan la cifra entre 1.700 y 2.000. En la República Centroafricana, ha habido alrededor de 1.000 contratistas privados rusos.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.





