Shohei Ohtani está pasando apuros en el plato y, hasta ahora, la superestrella de los Dodgers de Los Ángeles está produciendo muy poco en la postemporada.
Ohtani llegó a los playoffs a trompicones mientras lidiaba con lesiones en el bíceps y la rodilla. Terminó de 2 en 13 (.154), con dos bases por bolas, cuatro ponches y una base robada en la victoria de su equipo en cuatro juegos en la Serie Divisional de la Liga Nacional ante los Bravos de Atlanta, además de un OPS de .421 y un porcentaje de slugging de .154.
Claramente, no está a la altura de los estándares del cuatro veces Jugador Más Valioso.
“Es muy bueno evaluándose a sí mismo, es un competidor de altísimo nivel y espera mucho de sí mismo”, comentó esta semana el mánager Dave Roberts.
Como le vaya a Ohtani, así les va a los Dodgers. Ellos tampoco estuvieron mucho mejor, al batear apenas para .203 contra Atlanta.
Ohtani fue bajado al quinto puesto del orden —el más bajo que ha tenido como Dodger— para el Juego 3 de la SDLN. Se embasó dos veces —por interferencia del receptor y por una base por bolas—. Volvió a subir al cuarto turno para el Juego 4. Antes, solo había sido titular como primero o segundo en el orden.
No fue un castigo de postemporada, sino movimientos tácticos basados en el pitcheo del rival.
Parte del bajón ofensivo de Ohtani puede atribuirse a lesiones persistentes que lo limitaron a apenas 139 juegos en la temporada regular. Ohtani ingresó por primera vez como Dodger a la lista de lesionados en septiembre, por problemas en el bíceps derecho y la rodilla izquierda.
Ohtani ha admitido que todavía no está al 100% de salud. Por momentos, no parece sentirse cómodo en el plato.
Ohtani explicó la semana pasada, a través de un traductor: “No he podido entender bien la causa raíz de todo esto. Creo que ese proceso va a ocurrir durante la temporada baja, cuando voy a tener un poco más de tiempo para poder abordarlo. Pero por ahora, es algo que simplemente voy a tener que manejar”.
Sin embargo, la salud es solo parte de la ecuación. Ha estado inusualmente agresivo al hacer swing a lanzamientos fuera de la zona de strike, algo que Roberts espera que mejore de cara al Juego 1 de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional contra los Cerveceros de Milwaukee el domingo.
“Todavía puede hacer un mejor trabajo manteniéndose en la zona de strike. Es difícil tener éxito cuando estás fuera de la zona”, señaló Roberts.
Roberts ha mantenido una confianza inquebrantable en Ohtani y cree que su bate cobrará vida mientras continúa la búsqueda de los Dodgers por un tercer campeonato consecutivo de la Serie Mundial.
Impulsados por su pitcheo, los Dodgers están en la SCLN contra los Cerveceros por segundo año consecutivo.
Ohtani lideró a los Dodgers en una barrida de cuatro juegos sobre Milwaukee el año pasado, cuando los Cerveceros batearon un pobre .118 contra el pitcheo de los Dodgers.
Ohtani se fue de 5 en 14 (.357), con tres jonrones, cuatro bases por bolas y cinco ponches como Jugador Más Valioso de la SCLN —los tres cuadrangulares llegaron en un memorable Juego 4 que aseguró la serie, en el que además ponchó a 10 como lanzador—. Registró un OPS de 1.643 y un porcentaje de slugging de 1.143.
Ohtani no lanzará esta vez debido a sus lesiones, y su lugar en la rotación lo ocupará el dos veces ganador del premio Cy Young Tarik Skubal. Regresan Blake Snell, Yoshinobu Yamamoto y Tyler Glasnow.
El pitcheo de élite puede llevar a un equipo lejos en la postemporada, pero una ofensiva pobre suele dejar a un equipo con un margen de error muy reducido, especialmente cuando su mayor estrella está pasando dificultades.
“Conectar jonrones, batear con poder, es parte de su sello en la caja de bateo. Está muy al tanto de lo que se dice, de lo que no ha hecho”, manifestó Roberts.
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