CABO CAÑAVERAL, Florida, EE.UU. (AP) — Una nave espacial privada que debía servir de salvavidas para el Observatorio Swift de la NASA logró acercarse al telescopio —que se encuentra en pleno descenso— e incluso tomar fotografías, dos semanas después de que se hubiera desistido del rescate.
Pero el salvador robótico de tres brazos tuvo que alejarse porque tenía poco combustible, según Katalyst Space Technologies, que intentó la audaz operación.
“Estuvimos tan cerca, pero tan lejos”, declaró el director ejecutivo de Katalyst, Ghonhee Lee, a The Associated Press esta semana.
La nave Link de Katalyst se acercó a menos de 15 kilómetros (9 millas) de Swift el martes, usando sus sensores para recopilar datos para la NASA del telescopio condenado. La iniciativa de rescate ya se había cancelado en agosto debido a los propios problemas de Link en órbita, pero la empresa quería efectuar la práctica para futuras misiones de servicio a satélites.
Link entró en un giro incontrolable poco después de despegar rumbo al rescate de Swift en julio. Los controladores de vuelo lograron ralentizar el bamboleo y estabilizar la nave, lo que consumió combustible valioso. Al final, no quedaba suficiente combustible para impulsar al envejecido Swift a una órbita más alta y duradera, de modo que pudiera seguir observando el cosmos.
Lee atribuyó los problemas de Link a la prisa por ponerla a volar. La misión se armó en apenas nueve meses y, a menudo, los ingenieros tuvieron que usar lo que estuviera disponible en lugar de aguardar la llegada de las piezas preferidas, explicó.
La NASA pagó a la empresa 30 millones de dólares para llevar a cabo el intento, que desde el principio iba a hacerse con prisas. Ambas partes lo consideraban un experimento con poco que perder, aunque nadie quería una colisión que desatara nubes de desechos espaciales.
“Desafortunadamente, no fue el resultado que esperábamos. Pero ese es exactamente el tipo de misiones que deberíamos llevar a cabo en la NASA. Aprenderemos de ello”, comentó el administrador de la NASA, Jared Isaacman, tras el lanzamiento del Telescopio Espacial Roman el domingo.
Isaacman señaló que tiene sentido extender la vida de una nave espacial valiosa, especialmente si rescatarla cuesta menos que reemplazarla. Por eso el telescopio Roman fue diseñado para poder reabastecerlo de combustible, aunque se dirige hacia un punto de observación a 1,6 millones de kilómetros (1 millón de millas) de distancia.
Es poco probable que Link tenga suficiente combustible para intentar otro acercamiento a Swift, según Lee. Pero puede seguir ejercitando sus tres brazos de 1 metro (3 pies) y proporcionando datos importantes antes de reingresar a la atmósfera y desintegrarse en las próximas semanas, añadió.
Swift, lanzado en 2004, aún tiene algo de tiempo en órbita, dependiendo de cuán activo esté el Sol. Las intensas tormentas solares de los últimos años son la causa de que el telescopio descienda mucho antes de lo previsto. Hasta el viernes, su órbita había bajado a 335 kilómetros (208 millas), apenas la mitad de la altura que tenía cuando partió para escanear algunas de las mayores explosiones del universo.
La NASA prevé que Swift se precipite a través de la atmósfera en algún momento entre octubre y finales de año. La agencia espacial reanudó las observaciones con el telescopio la semana pasada, después de detenerlas previamente este año para conservar energía valiosa.
Al igual que la de Swift, la órbita del Telescopio Espacial Hubble también ha descendido debido a la actividad solar. Katalyst está desarrollando una nave espacial de próxima generación que podría impulsar al Hubble, de 36 años, a una órbita más duradera.
“El Hubble todavía tiene algunos años de vida, ¿verdad? Así que la buena noticia es que esto no es inminente”, expresó Lee.
El mantenimiento de telescopios antiguos y otros satélites solía ser “un concepto muy, muy especializado”, agregó, “y creemos que se volverá cada vez más habitual”.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de la AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.




