WASHINGTON (AP) — El presidente Donald Trump elogió el jueves la “amistad verdaderamente grande” que ha forjado con Xi Jinping mientras el líder chino iniciaba su muy esperada visita de Estado.
Aunque el mandatario republicano tiene muchos asuntos difíciles que abordar con el presidente del mayor rival económico de Estados Unidos, se centró en su larga relación con Xi mientras ambos se reunían con asesores para hacer comentarios iniciales antes de las conversaciones formales.
“Desde el momento de mi primera elección en 2016, el presidente Xi y yo hemos forjado una amistad, una amistad verdaderamente grande en realidad, construida sobre el respeto mutuo y los intereses vitales de nuestros pueblos”, dijo Trump.
A ambos mandatarios no les faltarán asuntos difíciles que abordar cuando se sienten a conversar en privado.
Xi habla de una competencia “saludable” y anuncia llegada de pandas chinos a Atlanta
China se ha resistido a las presiones —y amenazas económicas— del gobierno de Trump para que use su considerable influencia a fin de empujar a Irán a aceptar las condiciones de Estados Unidos para poner fin a la guerra de casi siete meses. Xi quiere que Trump detenga de manera permanente las ventas de armas a Taiwán y flexibilice las restricciones de exportación sobre chips avanzados de última generación. Ambas partes acordaron el miércoles extender por dos meses una tregua comercial de un año que estaba prevista para expirar el 10 de noviembre, mientras trabajan para encontrar un acuerdo más duradero.
El presidente chino dijo en sus comentarios al llegar que la “competencia debería ser saludable y debería mantenerse dentro de límites”.
“Debería ser una carrera de ponerse al día el uno con el otro, no una lucha en la que uno gana o pierde”, añadió Xi.
Xi también anunció que China invitará a 100.000 jóvenes estadounidenses a ir a su país para realizar estudios e intercambios en los próximos cinco años y que China enviará dos pandas al zoológico de Atlanta. Calificó a los queridos animales como “enviados de amistad” y que conocerán al pueblo estadounidense en “unos días”.
Xi dice que China y Estados Unidos deben asegurarse de que la IA esté “siempre bajo control humano”
El presidente estadounidense afirmó el jueves, en una publicación en redes sociales, que la inteligencia artificial —“superinteligencia”, como intenta rebautizarla— será uno de los temas principales de la agenda, en medio de una creciente ansiedad global de que la tecnología elimine empleos o incluso pueda llegar a aniquilar a la humanidad.
“Quiero dejarla exactamente como está”, escribió Trump. “Esa es también la postura de China”.
Xi también abordó la IA en sus comentarios iniciales, diciendo que ambos países tenían la responsabilidad de garantizar que esa tecnología siempre sea manejada por humanos.
“Ambos tenemos la capacidad y la responsabilidad de desarrollar y gestionar la IA para el bien y garantizar que un desarrollo de la IA esté siempre bajo control humano y sirva al bienestar del pueblo”, dijo el líder chino.
Los ministros de finanzas de ambos países se reunieron a principios de esta semana, y Estados Unidos propuso un nuevo “mecanismo de notificación” para incidentes de IA entre ambas naciones.
Trump despliega la alfombra roja para Xi y enfrenta críticas de algunos aliados de la Casa Blanca
El mandatario republicano ha dejado claro que quiere impresionar a Xi con la visita. Se aseguró de que la construcción de una nueva plataforma de aterrizaje para helicópteros en el Jardín Sur de la Casa Blanca estuviera terminada antes de la visita, y se reunió con Xi y su esposa, Peng Liyuan, el miércoles por la noche cuando llegaron en avión a la Base Conjunta Andrews, a las afueras de Washington.
La Casa Blanca también organizó una elaborada revista militar que los líderes y sus cónyuges observaron antes de las conversaciones en el Despacho Oval. Tras la revista militar, la primera dama Melania Trump acompañó a Peng en una visita al Museo Nacional de Arte Asiático del Smithsonian.
El presidente estadounidense suele invitar a los medios de comunicación al Despacho Oval para el inicio de sus reuniones con líderes visitantes. Pero para sus conversaciones con Xi, la Casa Blanca solo admitió a fotógrafos para una rápida oportunidad de captar imágenes. Trump señaló que Xi, que rara vez responde preguntas de los reporteros, tiene el cuerpo de prensa más amistoso del mundo y bromeó diciendo que los medios chinos le piden permiso a Xi para hablar.
El mandatario estadounidense se ha lamentado de que el salón de baile que planea para la Casa Blanca no esté listo para la cena de Estado en honor de Xi el jueves por la noche. Ese evento de etiqueta se celebrará en la Sala Este de la Casa Blanca.
Pero la decisión de Trump de desplegar la alfombra roja para Xi ha provocado críticas de legisladores de ambos partidos y de algunos aliados de la Casa Blanca.
“Francamente, si la Casa Blanca me hubiera pedido consejo, yo habría sugerido que el presidente no invitara a Xi Jinping a Washington para una bienvenida tan fastuosa aquí en Estados Unidos, dadas todas las cuestiones preocupantes que tenemos con el presidente Xi y el Partido Comunista Chino”, manifestó el senador republicano por Mississippi, Roger Wicker.
Estados Unidos y China aún tienen trabajo por hacer sobre la tregua comercial
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, dijo que Trump y Xi podrían estar abiertos a un nuevo “mecanismo de notificación” para incidentes de IA que pudieran afectar la seguridad nacional. Pero en materia de IA y una larga lista de asuntos espinosos, sigue sin estar claro si los líderes pueden lograr avances.
Poco después de la llegada de Xi a Washington, Bessent anunció en Fox News que ambas partes habían llegado a un acuerdo para extender la tregua comercial. Indicó que es posible que Trump y Xi alcancen un acuerdo más amplio para enero o que simplemente decidan volver a extenderla.
Trump y Xi, desde luego, tienen incentivos para mantener viva la tregua.
El Partido Republicano de Trump enfrenta vientos en contra mientras intenta mantener el control del Congreso en las elecciones de mitad de mandato, que tendrán lugar en noviembre, y difícilmente puede permitirse una mayor disrupción económica. Mientras tanto, Xi navega una economía china irregular, en la que su economía interna tiene dificultades, mientras sus exportaciones de alta tecnología se mantienen fuertes.
Un avance sobre Irán parece poco probable
Se espera que ambas partes también hablen del actual conflicto en Irán. Trump ha sostenido, con poco efecto, que China —mucho más dependiente del petróleo del golfo Pérsico que Estados Unidos— tiene suficientes incentivos para usar su influencia con Teherán y ayudar a forzar el fin del conflicto.
Pero la guerra elegida por Trump ha inquietado a Beijing; el gobierno ha condenado la acción militar de Estados Unidos e Israel y Xi ha expresado preocupaciones de que el conflicto señale un regreso a lo que llamó la “ley de la selva”.
A los chinos también les inquietó la operación militar que Trump ordenó para sacar del poder al presidente venezolano Nicolás Maduro y trasladarlo a Nueva York para enfrentar cargos federales de narcoterrorismo y tráfico de drogas.
Se espera que Xi presione a Trump para poner fin a las ventas de armas a Taiwán
China ha dejado claro que considera a Taiwán el asunto más sensible en la relación entre Estados Unidos y China.
Beijing considera a Taiwán territorio chino y promete anexar la isla por la fuerza si es necesario. Estados Unidos está obligado por ley a proporcionar a Taiwán suficiente equipo para disuadir cualquier ataque armado desde el continente.
China ha presionado a Washington para detener de manera permanente las ventas de armas, de forma más destacada cuando Trump y Xi se reunieron en Beijing en mayo.
Después de esa reunión, Trump anunció que pospondría la aprobación final de un paquete de armas récord de 14.000 millones de dólares que estaba en trámite. También describió las ventas de armas a Taiwán como una “muy buena ficha de negociación” con China.
Xi no hizo referencia directa al tema de Taiwán en sus comentarios públicos, pero dijo que es crucial que ambos países “mantengan la línea de no conflicto y no confrontación”.
“Sin duda, podemos encontrar el camino correcto para que dos grandes países se lleven bien en este planeta que ambos llamamos hogar”, dijo Xi.
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Los periodistas de The Associated Press Bill Barrow, Collin Binkley, Josh Boak, Kevin Freking, Seung Min Kim y Darlene Superville y la fotógrafa de la AP Jacquelyn Martin contribuyeron a este despacho.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.





