CARACAS (AP) — El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), Barham Salih, recorrió el sábado los albergues temporales habilitados en el norte de Venezuela para la población daminificada por el doblete de terremotos de junio, en una visita que abre un nuevo capítulo de cooperación internacional para el país sudamericano.
Los devastadores sismos han afectado la vida de las personas “de la forma más dolorosa”, declaró Salih a The Associated Press. “Ha causado mucho sufrimiento”, afirmó.
Es la primera vez que un funcionario de alto nivel de ACNUR llega a Venezuela.
Durante su paso por varios países del continente, Salih dijo haber conocido a muchos venezolanos que aspiran regresar al país “en paz y con dignidad”, pero para que eso suceda “será necesaria la ayuda”, señaló.
“Hemos acordado colaborar y cooperar para garantizar que todo esto se lleve a cabo de forma metódica y, con suerte, con la participación conjunta de la comunidad internacional”, subrayó.
Según las Naciones Unidas, se estima que en los últimos 11 años más de 7 millones de venezolanos se vieron obligados a emigrar en busca de una mejor calidad de vida. A raíz de esto, numerosos países comenzaron a exigirles visado, y quienes llegaron a Estados Unidos ahora temen ser deportados.
Tras su arribo al país, Salih se reunió el viernes con la presidenta encargada Delcy Rodríguez y el canciller venezolano Félix Plasencia, con quienes dialogó sobre la recuperación tras los sismos, el retorno voluntario, la reintegración y un nuevo capítulo de cooperación, según informó en su cuenta de X. “El ACNUR está listo para apoyar”, enfatizó.
Durante la inspección del sábado en los sitios de acogida que han sido levantados por el Estado con apoyo de ACNUR, el alto comisionado interactuó con las familias, mujeres y niños que mantienen la esperanza de contar con un hogar permanente.
El 24 de junio, un doblete de terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 —los más fuertes registrados en más de un siglo— sacudió el norte de Venezuela. El gobierno reportó más de 6.500 muertos, la mayoría en el estado de La Guaira, unos 20 kilómetros (12 millas) al norte de Caracas.
Más de 25.000 viviendas resultaron dañadas, y al menos 21.000 personas se encuentran alojadas en 107 refugios temporales levantados en La Guaira, la capital Caracas y el vecino estado de Miranda, según las últimas cifras oficiales.
Al concluir su visita, Salih señaló en su cuenta de X haber presenciado tanto la destrucción que dejó la tragedia como la “determinación por reconstruir”.
“Venezuela es una historia de personas que empiezan de nuevo con esperanza”, manifestó.





