CARACAS (AP) — Dirigentes sindicales, educadores y trabajadores sanitarios del sector público marcharon el martes en la capital venezolana para exigir al gobierno de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, una mejora de sus salarios y de sus derechos laborales.
Los manifestantes también reclamaron pensiones dignas al asegurar que llevan más de cuatro años sin incrementos del salario mínimo, base para calcular ese pago.
La marcha que tenía como destino el palacio presidencial de Miraflores fue bloqueada por agentes de la Policía Nacional, que se habían apostado desde temprano en las calles y avenidas del centro de Caracas. Los manifestantes apenas pudieron acercarse a unos 500 metros de la casa de gobierno. No se registraron choques entre manifestantes y policías.
“El salario mínimo es inexistente en Venezuela, desde el 2022 se redujo prácticamente a cero”, dijo a la prensa Luis Crespo, representante de la Asociación de Profesores de la Universidad Central de Venezuela, la mayor y más antigua del país.
El salario mínimo mensual de 130 bolívares (0,14 dólares) no ha aumentado desde 2022, lo que lo sitúa muy por debajo del umbral de pobreza extrema de 3 dólares al día establecido por las Naciones Unidas. En 2022, 30 bolívares era equivalente a 30 dólares.
La mayoría de los 3,5 millones de trabajadores del sector público subsisten con aproximadamente 240 dólares al mes, casi en su totalidad bonos. De acuerdo con el Centro de Documentación y Análisis Social (CENDAS) de la Federación Venezolana de Maestros, una familia compuesta por cinco personas necesita unos 755,36 dólares para cubrir su gasto mensual en alimentos.
Un empleado promedio del sector privado, en tanto, ganaba a mediados de año unos 283 dólares, según cifras de Fedecámaras, el principal gremio empresarial del país. Los precios en Venezuela se fijan de acuerdo con su costo en dólares.
Los manifestantes entregaron un documento donde exigen que los beneficios, incluido el bono de fin de año y vacaciones, sean calculados en base al llamado “ingreso mínimo integral”, un mecanismo de compensación para los trabajadores por sus servicios, introducido por el ahora depuesto presidente Nicolás Maduro y que está constituido por la suma del salario mínimo y bonos que no tienen incidencia en otros beneficios laborales.
La presidenta en funciones ha prometido a los trabajadores un ajuste de sus ingresos antes de fin de año, pero no ha revelado un monto ni ha dicho si contempla un incremento del salario mínimo.
Como ha sido habitual en Venezuela en las últimas dos décadas de gobiernos autoproclamados socialistas, el martes también hubo una marcha organizada por el gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela que se desarrolló cerca de la protesta de los trabajadores. No se registraron incidentes entre los manifestantes.



