LUSAKA, Zambia (AP) — Los zambianos comenzaron a emitir sus votos el jueves en unos comicios que pondrán a prueba si las reformas económicas del presidente, Hakainde Hichilema, fueron suficientes para superar la frustración generalizada por el costo de vida.
Alrededor de ocho de los 22 millones de habitantes del país del sur de África están registradas para votar en la jornada electoral. Además de al presidente, se elige a los parlamentarios y a concejales de gobiernos locales. Los resultados se esperan para el lunes, según la comisión electoral.
Antes del amanecer, votantes abrigados con chaquetas gruesas para hacer frente al frío matutino, comenzaron a formar largas filas ante los centros de votación en toda Lusaka.
Algunos se apiñaron alrededor de pequeños fuegos improvisados para mantenerse calientes mientras las autoridades electorales acomodaban las urnas, revisaban las listas de votantes y preparaban los centros. Observadores electorales de la Unión Europea siguieron el proceso en un centro de votación de la capital.
Hichilema se enfrenta a otros 13 candidatos a la presidencia, aunque se espera que Brian Mundubile, de una alianza opositora, sea su principal rival.
La votación está ampliamente considerada un referéndum sobre la gestión económica de Hichilema, que llegó al poder en 2021 y busca un segundo mandato. Sostiene que heredó una economía en crisis y que ha supervisado la reestructuración de la enorme deuda externa de Zambia, ha liderado el crecimiento económico y ha contribuido a atraer inversionistas.
Muchos zambianos dicen que no ven los beneficios, ya que el paro, el precio de los alimentos y la inestabilidad del suministro eléctrico siguen presionando las cuentas de los hogares.
Hichilema afirma que necesita otros cinco años para crear empleo, mejorar la infraestructura y ampliar los servicios públicos.
La elección también es seguida de cerca en el extranjero porque Zambia es un importante productor de cobre que busca aumentar de forma drástica la producción del metal, crucial para los vehículos eléctricos, la energía renovable y las redes eléctricas.
China es el mayor inversionista extranjero en Zambia y tiene amplios intereses mineros en el país, mientras que Estados Unidos quiere un mayor papel mientras Washington intenta diversificar los suministros de minerales críticos y reducir su dependencia de Beijing. Hichilema ha buscado atraer inversión tanto de China como de socios occidentales, incluido Estados Unidos, mientras procura elevar la producción anual de cobre a tres millones de toneladas métricas para 2031.
La seguridad y las tensiones políticas aumentaron en los últimos días de la campaña. La policía desplegó agentes adicionales y advirtió contra la violencia, las interrupciones en los centros de votación y la circulación de resultados falsos.
Partidos de la oposición han acusado al gobierno de Hichilema de usar instituciones estatales para atacar a rivales políticos, algo que el ejecutivo rechaza. La Alianza Tonse dijo que una redada de las fuerzas del orden en sus oficinas, días antes de la elección, tuvo motivaciones políticas.
El propio Hichilema pasó cuatro meses en la cárcel acusado de traición cuando era un líder opositor durante la presidencia de Edgar Lungu, a quien derrotó en 2021.
Lungu mantuvo su influencia hasta su muerte en Sudáfrica el año pasado. La larga disputa entre su familia y el gobierno por su funeral y entierro aumentó las tensiones antes de los comicios.
Para evitar el balotaje, alguno de los aspirantes a la presidencia debe obtener más del 50% de los votos.
Zambia ha sido considerada durante mucho tiempo como una de las democracias más estables del sur de África, con un historial de transferencias de poder en gran medida pacíficas. La victoria de Hichilema en 2021 fue la tercera a un candidato opositor desde que se restableció la democracia multipartidista en 1991.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.




