NUEVA YORK (1010 WINS NOTICIAS) -- Francisco Amador, mejor conocido Chesko, es un cantautor venezolano de 31 años que desde niño se enamoró de la música, pues tuvo la suerte de crecer en un ambiente musical. Rodeado de amigos que hoy en día son integrantes de reconocidas bandas venezolanos, tales como, Los Mesoneros, Americania y Rawayana.
Pero esto no es su única pasión, su habilidad con los números y talento para los negocios lo llevó a perseguir una exitosa carrera en el sector financiero, lo cual se convirtió en su prioridad. Hasta que la pandemia nos cambió la vida a todos y fue durante ese tiempo de encierro que el venezolano decidió retomar su viejo, pero siempre vigente amor, la música.
¿Hay alguna historia especial detrás del nombre artístico Chesko?
Casi todo el mundo me conoce como Chesko, desde pequeño mis primos me decían Franchesco y luego se recortó a Chesko, y mi mama y todos mis amigos me empezaron a decir así. La razón por la que se escribe con K es porque cuando abrí mi primer correo electrónico chesco ya no estaba disponible. Muchos años después, cuando estaba decidiendo con que nombre de artista lanzarme, me gustó mucho la simplicidad de Chesko, como suena y que estuviese asociado conmigo ya que quería que el proyecto fuese algo muy personal, así que no vi ninguna razón para usar otro nombre.
¿A qué edad saliste de Venezuela?
Me mude a los 18 a Estados Unidos, y llevo viviendo acá desde ese entonces. He vivido en varias ciudades: Boston, Houston, NYC y ahora Miami.
¿Qué dejó a nivel musical Nueva York en Chesko?
New York es increíble, probablemente mi ciudad favorita en el mundo. A nivel musical no solo tuve la oportunidad de ver demasiados conciertos de todo tipo de artistas, pero creo que también la ciudad te ayuda a expandir tus horizontes y desarrollar tus gustos musicales. En cada momento hay música en vivo cerca tuyo.
Me acerqué a géneros que no solía escuchar mucho como la salsa, el deep house, el disco y el jazz.
Todos sabemos que para llegar a vivir de la música toma su tiempo, háblanos un poco de esa doble vida de trabajar en finanzas y ser músico a la vez.
Todavía estoy manejando esas dos vidas en paralelo, y el plan es mantenerlo así por ahora. Tengo la suerte que me gusta muchísimo mi trabajo en inversiones, y me da la flexibilidad de poder dedicarle tiempo al proyecto de música también.
Por el momento no siento la presión de tener que vivir de la música, que a la misma vez creo que libera mucho y facilita el proceso creativo. Por supuesto, este no suele ser el caso para muchos artistas, me siento muy afortunado en ese sentido.
Creo que algo que he aprendido estos últimos dos años es que no solo el tener un proyecto musical requiere de mucho trabajo, pero hoy en día es más competitivo que nunca (se suben 70 mil canciones a Spotify cada día), por lo tanto, cualquier artista que quiera hacer una carrera profesional es recomendable que saque contenido constantemente, cosa que es muy difícil, pero ayuda mucho a diferenciarse y encontrar más audiencia.
Veo en tu disco la colaboración de reconocidos artistas venezolanos, como Rawayana, La Vida Boheme, entre otros, ¿qué es lo que más disfrutaste durante la grabación del disco?
Definitivamente lo mejor de todo el proceso fue poder colaborar y trabajar con tanta gente cercana y super talentosa. Es un proyecto solista, pero por detrás una colaboración en equipo.
Para mí siempre fue un sueño trabajar con amigos que he admirado tanto y me han servido de influencia. El productor del disco, Armando Añez, es un músico y compositor increíble (Americania y Recordatorio) y desde que grabé las primeras maquetas sabía que si iba a hacer un disco tenía que ser con él como productor. Me ayudó a terminar de escribir las canciones y llevo la idea original de voz y guitarra acústica hacia el producto final, sacándole todo su potencial.
Al momento de grabar tuve el honor de contar con la participación de grandes músicos como Fofo Story (Rawayana), Chevy Ayala (La Vida Boheme) y Juanchi Sucre (Los Mesoneros). También participó mi hermana menor Cristy, que es una artista y cantante demasiado talentosa y tiene un proyecto con dos amigas que se llama SHEISA.
¿Cuáles son tus próximos proyectos?
Por ahora estoy super enfocado en el lanzamiento de los sencillos, el disco y todo el trabajo que conlleva la promoción, etc. Me encantaría poder tocar las canciones en vivo también, una vez que se aproxime el lanzamiento del disco a finales de año.
Creo que después volveré a entrar en modo de composición para no dejar de escribir música. Me gustaría colaborar con más artistas en esa etapa, y seguir explorando a ver qué sonidos nuevos salen. El plan es seguir escribiendo, grabando y lanzando música mientras me siga divirtiendo.
Si pudieses ser un instrumento, ¿cuál serías?
Probablemente la batería. Siempre me ha llamado la atención, y mi personalidad cuadra con su estilo (soy ruidoso e inquieto). En algún momento de pequeño tuve clases y la toqué, pero creo que no tenía muy buen tempo ni ritmo.
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