TALLIN, Estonia (AP) — El enviado especial de Estados Unidos para Bielorrusia dijo el miércoles que las autoridades del país han aceptado liberar a 25 presos como parte de un acuerdo que incluye el levantamiento de sanciones impuestas por Washington a algunas empresas bielorrusas.
John Coale, enviado especial del presidente Donald Trump para Bielorrusia, hizo la declaración un día después de reunirse con el autoritario líder del país, Alexander Lukashenko, quien presionó para que se levantaran las demás sanciones de la Casa Blanca contra Minsk.
“¡25 presos están libres hoy!”, afirmó Coale en X. “El compromiso del presidente Trump con la diplomacia directa da resultados”.
Coale dio también las gracias a Lukashenko y a las autoridades de Lituania, un socio de la Unión Europea que comparte frontera con Bielorrusia, por su apoyo.
“Seguiremos mejorando las relaciones entre Estados Unidos y Bielorrusia y estamos trabajando para asegurar la liberación de más personas en un futuro muy cercano”, añadió. “¡No hemos terminado!”.
La agencia noticiosa estatal bielorrusa BELTA citó a Coale diciendo que Washington y Minsk lograron avances significativos durante las conversaciones del martes y que Estados Unidos levantará las sanciones impuestas a dos empresas bielorrusas.
Las autoridades bielorrusas aún no han ofrecido detalles sobre la liberación de los presos.
Lukashenko ha gobernado la nación de 9,5 millones de habitantes con mano de hierro durante más de tres décadas, y el país ha sido sancionado repetidamente por países occidentales tanto por su represión de los derechos humanos como por permitir que Moscú usara su territorio en la invasión a gran escala de Ucrania en 2022.
Desde el regreso de Trump a la Casa Blanca para su segundo mandato, Lukashenko ha liberado a cientos de presos políticos en una serie de acuerdos mediados por Estados Unidos que también implicaron el alivio de algunas de sus sanciones.
En declaraciones previas a la reunión con Coale, Lukashenko se mostró dispuesto a discutir “un acuerdo grande o pequeño”. También indicó que le gustaría conversar sobre las perspectivas de retirar más sanciones estadounidenses y de exportar fertilizantes bielorrusos al país.
Como parte de un acuerdo alcanzado en marzo con la mediación de Washington, Lukashenko ordenó la liberación de 250 presos políticos, mientras que la Casa Blanca aceptó levantar sanciones contra dos bancos estatales y el Ministerio de Finanzas del país, y retirar a los principales productores bielorrusos de potasa de una lista de sanciones.
Otro acuerdo en abril permitió la liberación del destacado periodista Andrzej Poczobut en un canje con Polonia que supuso la puesta en libertad de un total de 10 personas.
El mandato de Lukashenko fue cuestionado tras las elecciones presidenciales de 2020, cuando cientos de miles de personas salieron a las calles para protestar por una votación que consideraban amañada. En la represión posterior, decenas de miles fueron detenidos y muchos fueron golpeados por la policía. Figuras destacadas de la oposición huyeron o fueron encarceladas.
Cinco años después de las manifestaciones masivas, Lukashenko obtuvo el año pasado un séptimo mandato en unas elecciones que la oposición calificó de farsa.
La oposición ha celebrado los esfuerzos de Coale como una importante misión humanitaria, pero subrayó que el gobierno de Lukashenko ha encarcelado a más presos políticos.
La líder opositora bielorrusa en el exilio, Sviatlana Tsikhanouskaya, dijo el martes que estaba profundamente agradecida a Trump, a Coale y a la Casa Blanca por “hacer de los presos políticos una prioridad”, y añadió que “su implicación ya ha traído resultados reales”.
Pero recalcó que “la represión continúa” y que Lukashenko “sigue apoyando la guerra de Rusia”.
“El objetivo debería ser vaciar las cárceles, no rehabilitar a la dictadura”, agregó.
Bielorrusia aún tiene 887 presos políticos, según el centro de derechos humanos Viasna.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.




