SAN SALVADOR (AP) — La presidenta de Perú, Keiko Fujimori, visitó el jueves el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), la megacárcel de máxima seguridad que el gobierno del presidente salvadoreño Nayib Bukele construyó para recluir a los pandilleros más peligrosos del país centroamericano y que ha generado interés de gobernantes de la región.
Fujimori, quien asumió la presidencia el 28 de julio, había manifestado en la campaña electoral su interés en construir un centro penitenciario como el salvadoreño, en medio de una crisis de seguridad interna en su país ocasionada por el azote de las extorsiones y el alza de los homicidios.
Efectuó su visita al CECOT más de una semana después del recorrido que realizó en esa megaprisión la mandataria costarricense Laura Fernández, en un viaje en el que también se reunió con Bukele. La gobernante costarricense inauguró recientemente una cárcel de máxima seguridad en su país, que padece un incremento de la violencia por el narcotráfico.
Fujimori fue recibida por los ministros salvadoreños de Seguridad y Justicia, Gustavo Villatoro, y de la Defensa Nacional, vicealmirante Francis Merino Monroy, quienes, en uno de los salones del CECOT, le explicaron a la mandataria y su delegación el diseño de la infraestructura, los protocolos de vigilancia electrónica perimetral, el régimen de internamiento y los mecanismos de custodia que garantizan el aislamiento penitenciario de miembros de estructuras criminales de alta peligrosidad.
Expusieron los detalles del despliegue logístico y operativo que, según las autoridades salvadoreñas, hizo posible la contención de la violencia y la recuperación territorial a escala nacional, situando al penal de máxima seguridad como una de las piezas clave en la ejecución de la estrategia de seguridad pública del Estado.
Además explicaron el programa que se impulsa para la reinserción social, conocido como “Cero Ocio”.
En la reunión abordaron una agenda orientada a profundizar el intercambio técnico entre ambas naciones. Las conversaciones se centraron en la transferencia de experiencias en seguridad ciudadana, digital y modernización de servicios del Estado, así como el proyecto de cooperación en áreas de turismo estratégico y fortalecimiento de los sistemas de salud pública, indicó la Secretaría de Comunicaciones de la Presidencia salvadoreña en un comunicado.
Fujimori elogió las labores en materia de seguridad realizados por el gobierno de Bukele, calificándolos como un “modelo exitoso, un modelo muy útil”.
“Como es de público conocimiento, el Perú ha tenido en la década de los ochenta (y) principios de los noventa también retos históricos, en los que tuvo que enfrentar dos grandes grupos terroristas”, refirió durante la reunión con los funcionarios salvadoreños.
En la reunión con Bukele abordaron asuntos estratégicos de la agenda bilateral. La mandataria peruana elogió la lucha contra las pandillas y el crimen organizado impulsada por su homologo salvadoreño.
"Si estamos acá es porque su gestión le ha devuelto al Estado, a los ciudadanos de El Salvador, algo que es sagrado: la paz, la seguridad y la libertad de poder volver a caminar en las calles sin miedo, y hoy El Salvador ya no es una referencia de retos o de dificultades, hoy El Salvador es un faro de esperanza para Latinoamérica", declaró Fujimori en la conferencia conjunta en Casa Presidencial.
Agregó que en su vista al país centroamericano se hizo acompañar por una delegación de alto nivel “porque considero que las experiencias exitosas hay que analizarlas, hay que estudiarlas, hay que adaptarlas”.
La mandataria peruana elogió su visita al CECOT. “Impresionante presidente, impresionante esta construcción emblemática, el emblema de la paz y del orden de su país, y estamos recogiendo varias ideas”, manifestó.
Dijo que en Perú están construyendo varias cárceles y que iniciarán la construcción de dos más, una de ellas para internos de alta peligrosidad.
"Construiremos algo parecido (al CECOT) gracias a las sugerencias del ministro Villatoro, y luego haremos una cárcel para reos no tan peligrosos, pero donde tendremos que implementar talleres productivos. Y el Plan Cero Ocio es otra iniciativa que también recogemos", agregó.
El CECOT es una fortaleza ubicada en una remota zona rural alejada de toda población, la cual se ha convertido en un símbolo de la guerra contra las bandas criminales de las pandillas, acompañado de un prologando régimen de excepción vigente desde marzo de 2022.
El estado de excepción suspende derechos fundamentales, incluido el de ser informado de los motivos de la detención y el de tener acceso a un abogado. Además, las fuerzas de seguridad pueden intervenir las telecomunicaciones sin orden judicial, y la detención sin audiencia se prolonga de 72 horas a 15 días.
Desde que entró en vigor la medida, las autoridades han reportado la captura de 93.162 personas acusadas de pertenecer o tener presuntos vínculos con las pandillas. Bukele ha dicho que 8.000 personas que eran inocentes han sido liberadas, en medio de cuestionamientos de organizaciones nacionales e internacionales defensoras de derechos humanos.




