CEUTA, España (AP) — Muchos de los migrantes en una extensa aldea de tiendas de campaña en Ceuta llegaron en busca de mejores oportunidades económicas. Otros huyeron de la guerra y la violencia, o buscaron refugio en España por su género o su sexualidad.
Con una crisis humanitaria en desarrollo, algunos han presentado denuncias de abusos.
Las entrevistas en el campamento, ya demolido, revelaron las motivaciones de los migrantes para solicitar protección.
Artesano marroquí afirma que soldados españoles lo golpearon
Un migrante marroquí de 27 años recordó que se presionaba la camiseta contra la cabeza a primera hora de la mañana. La sangre no dejaba de correr.
Un grupo de soldados españoles le había atado la cabeza a un árbol aquella mañana de septiembre, relató, y lo golpeó en la cabeza, en la espalda y en los brazos. Habló bajo condición de anonimato por temor por su seguridad.
Según un informe policial que presentó y que The Associated Press revisó, los soldados se le acercaron a él y a otro migrante y les dijeron que los siguieran, asegurando que su superior los registraría.
“Nos metieron en el maletero de un coche, nos encerraron y nos llevaron al bosque”, contó en una entrevista el 1 de octubre. Dijo que tenía la boca cubierta con cinta aislante gris.
“Cuando me estaban pegando, vi la muerte, solo la muerte”, expresó. “Imagínate que te aten la cara a un árbol mientras te golpean la cabeza, golpe tras golpe, justo en la parte frontal de la cara”.
Dijo que le pusieron grapas en la cabeza por las lesiones y mostró a la AP sus heridas en proceso de curación. Afirmó que quiere que los soldados rindan cuentas.
Los fiscales españoles investigan denuncias de tortura y maltrato a migrantes en Ceuta, incluidos menores. Amnistía Internacional publicó un informe en septiembre en el que detalla acusaciones de trato inhumano por parte de soldados españoles.
“Nunca pensé que algo así pudiera pasar”, manifestó el artesano. “De verdad creíamos que la gente aquí es buena y que el gobierno es decente”.
“A veces me pregunto por qué vine siquiera aquí, pero otras veces me digo que Dios me ayudará”.
Hombre transgénero, de 19 años, regresa a Marruecos
Un adolescente transgénero nadó hasta Ceuta en julio desde la ciudad marroquí de Fnideq. Pronto, pensó, estaría en un albergue. En cambio, pasó casi dos meses en el campamento junto a la playa.
Dijo que se fue de casa por las dificultades de ser transgénero. Habló bajo condición de anonimato por temor a represalias por su identidad de género.
“La gente en Marruecos no tiene ninguna misericordia”, declaró en una entrevista el 29 de septiembre. “Miran lo de fuera, no lo de dentro”.
En Ceuta, contó que vivió brevemente con familiares lejanos, pero lo echaron después de enterarse de su identidad. “No aceptaron mi situación”, señaló.
La ley de asilo de España reconoce la identidad de género y la orientación sexual como motivos válidos para solicitar protección. Los casos se evalúan de manera individual.
A comienzos de octubre, regresó a Marruecos después de que la policía desalojara el campamento.
Un hombre gay amenazado por su familia
Un hombre de 34 años dejó Tetuán, en el norte de Marruecos, después de que su hermano encontrara fotos de él y su novio en su teléfono y lo amenazara con denunciarlos a la policía.
Los hermanos ya estaban enfrascados en una amarga disputa por la venta de una casa familiar. En una discusión anterior, dijo, su hermano lo había quemado con aceite caliente.
Habló bajo condición de anonimato por temor a represalias de su familia, su comunidad y el gobierno marroquí.
La actividad sexual consentida con personas del mismo sexo es ilegal en Marruecos y puede castigarse con multas y hasta tres años de prisión. Cientos de hombres y mujeres son procesados cada año en virtud de esas leyes, según el Departamento de Estado de Estados Unidos.
La homosexualidad se cita con regularidad como motivo de solicitud de asilo por parte de marroquíes que intentan huir.
“Me fui de Marruecos porque ser gay es muy difícil”, afirmó.
Perseguido por criticar el islam
Un solicitante de asilo marroquí de 28 años dijo que recibió amenazas de muerte por publicar en internet contenido crítico con el islam.
En 2025, presentó transmisiones en directo en TikTok centradas en la religión. Empezó a recibir amenazas de muerte y asegura que un seguidor lo secuestró en Marrakech.
“Ese fue el punto de quiebre”, comentó.
La AP no pudo verificar de manera independiente sus afirmaciones, pero vio una copia de su documentación de asilo en la que las detalló ante las autoridades españolas.
Habló bajo condición de anonimato por temor a represalias. Criticar públicamente el islam en Marruecos puede derivar en un proceso penal, con penas de prisión y multas.
Cruzó a Ceuta en julio, sumándose a decenas de miles más.
“La primera semana fue pura supervivencia”, relató. “Se sentía como huir de zombis; algunas personas querían atacarte, otras querían robarte”.
Teme por su seguridad si lo devuelven a Marruecos.
_________________________________
El corresponsal Akram Oubachir contribuyó desde Casablanca, Marruecos.
_________________________________
Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.




