MIAMI (AP) — Dwyane Wade tiene una nueva cara — en su estatua.
Consciente de las críticas que empezaron a llegar en oleadas inmediatamente después de que se develara, hace dos años, Wade reveló el viernes que dio su consentimiento para que se hiciera una nueva cabeza para la estatua en su honor que está afuera de la arena donde juega el Heat de Miami.
La estatua original fue ampliamente criticada porque el rostro casi no se parecía a Wade, quien pasó la mayor parte de su carrera —que lo llevó al Salón de la Fama del Baloncesto— brillando con el Heat y fue una pieza clave de los tres equipos de Miami que ganaron el campeonato de la NBA.
“Tuve que hacerme una pregunta bastante simple: ‘Si la gente no siente esa conexión cuando mira la cara, ¿por qué no intentaríamos mejorarla?’”, escribió Wade en un ensayo publicado el viernes. “Así que escuchamos y tuvimos conversaciones honestas con todos los involucrados, y todos estuvimos de acuerdo en hacer ajustes en la cabeza”.
El trabajo en la escultura se completó en los últimos días, con una caja de madera contrachapada colocada encima para evitar que el público viera lo que estaba ocurriendo. El Heat publicó fotos de la nueva estatua, mejorada, el viernes, poco antes de que el ensayo de Wade se hiciera público.
“Esto no se trata de borrar el trabajo que ya se había hecho ni de faltarle el respeto a los artistas que dedicaron su tiempo y talento a crearla. Se trata de estar dispuesto a escuchar”, escribió Wade. “Se trata de reconocer cuándo algo tiene significado para más personas que solo para uno mismo y de estar lo suficientemente abierto como para revisarlo”.
La versión original de la estatua era, en palabras de Wade, una “versión artística de un momento que ocurrió”. Ese momento fue el final de un partido contra los Bulls de Chicago en marzo de 2009, cuando encestó el tiro de la victoria mientras el tiempo se agotaba en una doble prórroga, se subió de un salto a una mesa junto a la cancha mientras los aficionados del Heat rugían y gritaban: “This is my house”. La forma en que su cuerpo aparece representado en la estatua parece evocar ese momento. El rostro, no tanto.
“El 305 merece mirar esa estatua y sentir la misma energía que sintió esa noche”, escribió Wade, al referirse a Miami por su principal código de área. “Y los aficionados merecen verse a sí mismos en ese momento porque su ruido, su fe y su amor fueron parte de lo que lo hizo posible.
“Así que escuchamos. Volvimos al trabajo. E hicimos los ajustes. Espero que cuando la gente la vea ahora, vea un mejor parecido conmigo. Pero más que eso, espero que se vean a sí mismos. Porque puede ser mi parecido, pero siempre será nuestra casa”, comentó Wade.
___





