El principal inversionista de LIV Golf, que iba a ayudarle a salir de la bancarrota bajo el Capítulo 11 de la ley en la materia, está descartando los planes para una nueva versión porque no consiguió suficiente apoyo de los jugadores, informó el miércoles el diario Financial Times.
BC Partners Credit se había comprometido a aportar hasta 300 millones de dólares para lo que se denominó “LIV 2.0”, que planeaba al menos 10 torneos, un énfasis en equipos y participación accionaria para los jugadores.
El director general de LIV, Scott O’Neil, había calificado esa participación como “una segunda oportunidad”.
Pero eso requería que suficientes jugadores se inscribieran en LIV 2.0. Cuatro jugadores, entre ellos Brendan Steele y Cameron Tringale, manifestaron públicamente su apoyo.
Se creía que LIV tenía hasta 30 jugadores dispuestos a seguir en la liga, pero le faltaba poder de convocatoria de estrellas.
Ted Goldthorpe, socio y jefe de BC Partners Credit, dijo en una conferencia de Sportico en septiembre: “Gran parte del dinero que se gastó creó el ecosistema y la infraestructura que existen hoy".
"Creemos que podemos gestionar esto de una manera financieramente sostenible porque buena parte de ese gasto se destinó a conseguir a los jugadores, y los jugadores están aquí”, afirmó.
El español Jon Rahm rescindió su contrato mediante un acuerdo que debía aprobarse en una audiencia el jueves en el Tribunal de Quiebras de Estados Unidos en Nueva Jersey. Ahora, informó el Financial Times, esa audiencia se orientaría hacia la solicitud de LIV de liquidar sus activos.
Los funcionarios de LIV Golf no respondieron de inmediato a una solicitud de comentarios.
LIV Golf New Jersey presentó el miércoles una solicitud de cambio de domicilio en el tribunal de quiebras, de una oficina en Nueva York a Claymont, Delaware, una propiedad de oficinas comerciales.
El Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudí estuvo detrás de LIV Golf en 2002, cuando se lanzó, al atraer a varios nombres importantes —Dustin Johnson, Brooks Koepka, Bryson DeChambeau y, finalmente, Rahm— con bonos de firma de nueve dígitos.
Incluso golfistas sin mucho renombre, con apenas una victoria en la Gira de la PGA, firmaron por 30 millones de dólares, más de lo que habían ganado en toda su carrera.
La liga, dirigida originalmente por Greg Norman, gastó más de 5.000 millones de dólares. Pero en abril, poco después del inicio de la guerra de Irán, el Fondo saudí cambió su estrategia de inversión y anunció que dejaría de financiar a LIV Golf después de la temporada 2026.
La Gira Asiática, que recibió un impulso financiero de LIV para una Serie Internacional, decidió en julio renovar una alianza con la PGA y el circuito europeo.
Y mientras LIV intentaba salir de la bancarrota, declarada el 8 de septiembre, el circuito europeo lanzó un ultimátum contundente al afirmar que nadie que firmara con LIV 2.0 debía solicitar la membresía del circuito conocido comercialmente como DP World Tour.
Eso haría que los jugadores europeos no fueran elegibles para la Ryder Cup.
Guy Kinnings, director general del circuito europeo, hizo referencia a LIV en una entrevista con The Scotsman cuando afirmó: “tenemos que proteger al circuito frente a una entidad que gastó, según se nos dice, más de 7.000 millones de dólares, y uno de cuyos objetivos era ‘destruir el DP World Tour’”.
Rahm, Sergio García, Louis Oosthuizen y Tyrrell Hatton también dijeron que ya no seguirían con LIV, y la liga rival además perdió a jugadores jóvenes como el español David Puig y el norirlandés Tom McKibbin.
El año comenzó con la rescisión del convenio de Brooks Koepka con LIV cuando le quedaba un año. La Gira de la PGA creó una vía —con sanciones financieras— para regresar.
Patrick Reed optó por no extender su acuerdo y ahora está en condiciones de volver a la PGA el próximo año gracias a su rendimiento en Europa.
Rahm había dicho el martes que estaría dispuesto a pagar el mismo precio que Koepka, aunque era poco probable que se ofreciera ese mismo acuerdo.
LIV 2.0 impulsaba la participación accionaria de los jugadores y premios en dinero que superaban la mitad de las bolsas de 20 millones de dólares para individuales cuando comenzó en 2022. El evento final de LIV fue en agosto en Indianapolis, ganado por Michael La Sasso.
La semana pasada, La Sasso no logró superar la segunda etapa de la Q-school del circuito europeo.
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