WASHINGTON (AP) — El gobierno de Estados Unidos notificó al Congreso sus planes de pagar 850 millones de dólares de los varios miles de millones que adeuda a las Naciones Unidas, el mayor pago que el gobierno del presidente Donald Trump haría al organismo mundial desde que exigió reformas de gran alcance a cambio de mantener el apoyo como su mayor donante.
El Departamento de Estado detalló sus planes de transferir 725 millones de dólares como parte de sus cuotas al presupuesto ordinario de la ONU y 125 millones de dólares para operaciones de mantenimiento de la paz del organismo en Haití y la República Democrática del Congo, según notificaciones enviadas este mes a los legisladores y obtenidas por The Associated Press.
Estados Unidos tiene un adeudo de alrededor de 5.000 millones de dólares en cuotas relacionadas con su membresía en la ONU; más de 2.000 millones corresponden al presupuesto ordinario y 3.000 millones a operaciones de mantenimiento de la paz, según Naciones Unidas.
El gobierno de Trump realizó un pago único de 160 millones de dólares en febrero, poco después de que el secretario general de la ONU, António Guterres, advirtiera que la institución enfrentaba un “colapso financiero inminente” a menos que se reformaran sus normas financieras o que las 193 naciones miembros pagaran sus cuotas, un mensaje claramente dirigido a Estados Unidos.
El presidente Donald Trump y sus aliados han pasado el último año y medio exigiendo cambios drásticos en toda la ONU, lo que ha alarmado a muchos trabajadores humanitarios y ha provocado severas reducciones en programas y servicios.
Trump ha criticado públicamente al organismo mundial por no estar a la altura de su potencial. Su gobierno no pagó nada a las Naciones Unidas en 2025 y se ha retirado de varios organismos de la ONU, como la Organización Mundial de la Salud y la agencia cultural UNESCO, al tiempo que recortó fondos a muchos otros.
Las notificaciones enviadas el 4 de agosto —y de las que informó primero Reuters— recibieron algunas objeciones iniciales de republicanos en el Capitolio, quienes sostuvieron que las asignaciones no abordan plenamente las preocupaciones del gobierno sobre lo que, en su opinión, es una plantilla inflada en la ONU y posturas ideológicas que van en contra de la agenda “antiwoke” de Trump.
En particular, un asesor legislativo republicano, que habló bajo condición de anonimato porque los legisladores aún no han decidido si responderán a las notificaciones ni cómo lo harán, señaló que estas no parecían ser lo suficientemente firmes respecto a la retención de la asistencia de Estados Unidos a la agencia de la ONU para los refugiados palestinos.
Hasta el momento, la misión de Estados Unidos ante las Naciones Unidas no ha respondido a una solicitud de comentarios.
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Amiri informó desde Nueva York.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.





