LOS ÁNGELES (AP) — Con seis partidos disputados en una temporada que comenzó con aspiraciones de Super Bowl, los Rams de Los Ángeles están atravesando, en cambio, crisis existenciales.
Los Rams (2-4) han jugado significativamente mejor que lo que indica su récord según muchas mediciones estadísticas, pero también han fallado en sus momentos más importantes. Sus lesiones ya se están acumulando, y su margen de error a gran escala casi ha desaparecido a mitad de octubre.
Es suficiente para que Sean McVay se ponga filosófico tras el más reciente fracaso monumental de sus Rams en un partido que no tenían por qué perder.
“Vamos a seguir luchando. Vamos a seguir intentándolo. Estos momentos te obligan a aprender mucho sobre ti mismo y sobre la gente que te rodea”, afirmó McVay el lunes, después de la vergonzosa derrota en casa de Los Ángeles por 18-16 ante los Cardinals de Arizona.
McVay no discrepó con la idea de que los Rams todavía podrían haber estado afectados por su desgarradora derrota en tiempo extra ante los Bills de Buffalo seis días antes, mientras tropezaban y se equivocaban camino a la derrota del domingo por dos puntos ante un rival del Oeste de la NFC en reconstrucción.
El entrenador veterano se enorgullece de construir un entorno de trabajo positivo para sus jugadores, por lo que la ausencia generalizada de pasión o aplomo en los Rams le afecta de manera personal.
“Creo que la energía general, la intensidad y la manera constante en que esperamos poder jugar, podríamos hacerlo mejor. Me siento tremendamente responsable. Creo que una de tus tareas como entrenador es tratar de que tu grupo esté lo más listo posible y pueda tener esa energía y ese ambiente. Hubo algunas cosas que, según mis expectativas para el grupo —y creo que ellos estarían de acuerdo—, faltaron”, comentó McVay.
Para empeorar aún más este aprieto, la más reciente derrota de los Rams llegó acompañada de varias lesiones inquietantes.
El receptor estrella Davante Adams (isquiotibiales) estará fuera al menos seis semanas y muy posiblemente más, mientras que el tackle defensivo Poona Ford (tríceps) se perderá el resto de la temporada y el tackle defensivo Kobie Turner (ingle) se perderá algunos partidos en la lista de lesionados.
Qué funciona
La defensiva de Los Ángeles no rindió por debajo de lo esperado ante unos Cardinals con poco talento, limitándolos a 4,8 yardas por jugada y sin permitir touchdowns en cinco visitas dentro de la zona roja, pese a una enorme disparidad en el tiempo de posesión causada por la ineptitud de la ofensiva de los Rams.
Qué necesita ayuda
Una ofensiva dirigida por un entrenador de la talla de McVay no debería tener dificultades en tantos aspectos básicos como las que tuvo esta el domingo, y gran parte de esa actuación terrible se debió a la errática selección de jugadas de McVay y a las decisiones inconsistentes de Stafford. El receptor All-Pro Puka Nacua, que atrapó 17 pases la semana pasada, de algún modo recibió apenas tres envíos dirigidos contra Arizona antes de la desesperada serie final de los Rams. ___



