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Gobierno de Trump acorta plazo para que refugiados impugnen el fin de su estatus migratorio

EEUU-REFUGIADOS
ARCHIVO – Una refugiada congoleña, demandante en una querella federal por la medida tomada por el gobierno del presidente Donald Trump para cerrar el programa de refugiados, posa en su casa en Boise, Idaho, el 23 de junio de 2025. (AP Foto/Kyle Green, Archivo)
AP Photo/Kyle Green / Kyle Green

MIAMI (AP) — El gobierno del presidente Donald Trump redujo el tiempo que tienen los refugiados para impugnar la terminación de su estatus, una medida que, según críticos, podría hacer que decenas de miles de personas que huyeron de la persecución y las guerras en sus países de origen sean deportadas.

La nueva política, que entra en vigor el miércoles, reduce de 30 a 10 la cantidad de días que tienen los refugiados para cuestionar la revocación de su estatus. Forma parte de un esfuerzo más amplio del gobierno de Trump por restringir y transformar un programa que durante décadas ha servido como vía para los refugiados.


El objetivo de la nueva política, según el documento, es “mitigar riesgos potenciales” relacionados con personas que fueron admitidas como refugiadas pero no eran elegibles para ese estatus.

La política no indica exactamente cuántas personas podrían verse afectadas, pero se refiere específicamente a refugiados admitidos durante el mandato del expresidente Joe Biden, cuando se produjo una “alarmante erosión de la integridad” del programa de refugiados, según el documento. Defensores de los refugiados cuestionan esa afirmación.

El gobierno de Trump ya revisa los casos de al menos 185.000 refugiados admitidos durante la administración de Biden que aún tienen pendientes solicitudes de tarjeta de residencia permanente.

La recepción de refugiados ha sido un asunto de consenso bipartidista en Estados Unidos desde que el Congreso aprobó la Ley de Refugiados con un apoyo abrumador en 1980. Esa ley hizo que las solicitudes de refugio fueran algunas de las más rigurosamente examinadas dentro del sistema migratorio.

Defensores y grupos de reasentamiento de refugiados condenan la nueva política

Algunas personas sostienen que los refugiados no tendrán tiempo suficiente para defender su estatus bajo la nueva política.

“Estas familias hicieron todo lo que se les pidió”, manifestó Krish O’Mara Vignarajah, presidenta de Global Refuge. “Se sometieron a entrevistas, verificaciones de antecedentes y años de espera en el extranjero, y solo pisaron suelo estadounidense una vez que funcionarios del gobierno aprobaron sus solicitudes”.

Ahora, señaló, “el Departamento de Seguridad Nacional quiere revisar esas decisiones con un plazo de 10 días, un periodo de notificación totalmente insuficiente para encontrar un abogado, traducir documentos u obtener registros de un país del que se vieron obligados a huir”.

HIAS, un importante grupo de ayuda a refugiados, advirtió que los refugiados que han huido de la violencia, la persecución y el desplazamiento correrán el riesgo de ser deportados a los países donde podrían enfrentar daños, persecución y tortura.

“Tratan de trastocar el principio fundamental de que el reasentamiento de refugiados representa una protección permanente”, expresó la vicepresidenta de HIAS, Naomi Steimberg.

Hasta el momento, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) no ha respondido a una solicitud de comentarios. El Departamento de Estado remitió las preguntas al DHS.

El programa de refugiados ha sido transformado

El gobierno de Trump ha alterado drásticamente el programa de refugiados y lo ha transformado en un mecanismo para reasentar a sudafricanos blancos en el país.

En septiembre, el gobierno anunció planes para limitar a 17.500 el número total de refugiados admitidos en el país en 2027, la mayoría de los cuales son sudafricanos blancos.

Durante su primera administración, Trump recortó drásticamente el número de refugiados aprobados cada año. La administración Biden lo reconstruyó y fijó como meta admitir a 125.000 refugiados durante el último año de su mandato.

Al regresar a la Casa Blanca para su segundo mandato, Trump suspendió de inmediato el programa de refugiados, dejando varadas a personas en todo el mundo que tenían previsto viajar a Estados Unidos. Más tarde, la administración reabrió el programa y lo limitó en su mayor parte a sudafricanos blancos.

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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.