BIDDEFORD, Maine, EE.UU. (AP) — Un agente federal de inmigración mató a tiros a un automovilista en Maine el lunes, la segunda vez en una semana que elementos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) utilizan fuerza letal. Se trata de al menos el noveno deceso de este tipo desde que el presidente Donald Trump inició su ofensiva migratoria.
Grupos defensores de los derechos de los inmigrantes identificaron a la persona fallecida como un colombiano de 26 años.
El senador Angus King, independiente por Maine, declaró que el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, le informó que el agente abrió fuego después de que el hombre intentó utilizar su vehículo para embestir a los agentes que lo perseguían para deportarlo. El incidente ocurrió en Biddeford, una ciudad costera de unos 23.000 habitantes ubicada a 24 kilómetros (15 millas) al suroeste de Portland.
“Estaba en un vehículo —salió en el vehículo, y el término que usó el secretario fue que ‘usó el vehículo como arma' y fue baleado por un agente del ICE”, indicó King.
La oficina del fiscal general de Maine, que investiga el incidente en conjunto con el FBI y otras agencias, destacó que las primeras declaraciones indican que el automovilista intentaba huir en dirección al agente. El hombre era objetivo de un operativo relacionado con una orden final de deportación, subrayó la oficina, y el agente que lo mató fue colocado bajo licencia.
El ICE y al Departamento de Seguridad Pública de Maine no respondieron de momento a mensajes en busca de comentarios.
Daniel Boucher relató que se asomó por la ventana de su apartamento en el tercer piso después de que escuchó algunas detonaciones y vio un sedán "en 90 grados hacia la acera” y una camioneta detrás. El conductor estaba herido y el auto empezó a avanzar hasta que la camioneta lo golpeó de nuevo, dijo Boucher.
“Tenía la cara ensangrentada. La cabeza ensangrentada”, dijo Boucher con la voz entrecortada. “Escuché claramente a la víctima decir: ‘Intenté parar’ —escuché claramente cuando dijo eso”.
Boucher dijo que vio a un agente del ICE que se acercó con un maletín médico hacia el hombre antes de que llegaran una ambulancia y un camión de bomberos. En un momento, el agente que le disparó al hombre pasó cerca de Boucher.
“Yo estaba sensible y se lo dije todo, y él me miró y me dijo: ‘Intentó atropellarme’, o algo por el estilo”, relató Boucher. “No recuerdo sus palabras exactas”.
El hombre tenía autorización para trabajar en EE.UU., aseguran activistas
Dos grupos de defensa, Maine Immigrants’ Rights Coalition y Presente!, afirmaron que el hombre que murió tenía autorización para trabajar en Estados Unidos y contaba con un número de Seguro Social.
Después del tiroteo, su familia se puso en contacto con Immigrants’ Rights Coalition, pero no están listos para hablar públicamente sobre el tiroteo, dijo el director ejecutivo del grupo, Mufalo Chitam.
Mary Hayes, quien vive cerca del lugar donde ocurrió el tiroteo, dijo que el hombre vivía cerca de ahí con su esposa y su hija.
“Vi a una esposa caer de rodillas mirando el cuerpo de su esposo muerto en el suelo”, contó Hayes a la AP mientras sostenía una pancarta con la leyenda “No al ICE, Alto al ICE”.
“Vi a una niña con su pequeña mochila rosa llorando porque no volverá a ver a su padre”.
La Embajada de Colombia señaló que está en contacto con las autoridades estadounidenses y que está “trabajando para confirmar la identidad y la nacionalidad del individuo”.
Video de seguridad pero no de cámaras corporales
Corey Poulin, cuya familia administra una lavandería ubicada cerca del tiroteo, dijo a The Associated Press que las cámaras de seguridad del negocio captaron imágenes del auto del hombre avanzando hasta la esquina después de los disparos. Otras imágenes del lugar mostraban el auto dando vueltas en círculos e impactos de bala en el parabrisas.
Señaló que la Policía Estatal de Maine le pidió que no difundiera el video.
Los agentes involucrados en el tiroteo no portaban cámaras corporales, señaló King .
“La pregunta es ¿qué hizo con su vehículo? ”, sostuvo King. “¿Los agentes fueron amenazados? ¿Las amenazas llegaron al nivel que justificaba el uso de fuerza letal?
“De eso se trata esta investigación y ciertamente tengo la intención de seguir de cerca el caso para hacer todo lo que pueda para asegurarme de que la investigación sea lo más transparente y exhaustiva posible”.
Manifestantes se reúnen cerca de la escena
Decenas de manifestantes que están en contra de la ofensiva migratoria de Trump se reunieron en Biddeford a las pocas horas del tiroteo.
Amy Goodman, quien es de la cercana Wells, llegó con un cartel que decía “Dejen de matarnos” y lo dirigió hacia los policías que trabajaban en el lugar.
“Lamentablemente, es algo que estamos viendo mucho más a menudo últimamente, y estoy enojada por ello”, aseveró Goodman.
La policía bloqueó el acceso a la escena del tiroteo, que está en un vecindario de viviendas mayormente multifamiliares, iglesias y negocios. Varios manifestantes permanecieron cerca, algunos con carteles que condenaban la presencia del ICE en la comunidad y el estado.
“Estamos de luto, estamos furiosos y no permitiremos que su muerte sea tratada como algo rutinario o inevitable”, aseguró Chitam. “¿Cuánto más daño deben soportar nuestras comunidades antes de que quienes tienen el poder de actuar reconozcan que esto ha ido demasiado lejos?”.
Reciente repunte en la ofensiva migratoria de Trump
La muerte del lunes fue al menos la novena en un encuentro con agentes federales de inmigración desde que Trump regresó al cargo hace 18 meses.
El 7 de julio, un agente del ICE mató a tiros a un mexicano de 52 años en Houston, después de que agentes federales que conducían vehículos sin distintivos lo persiguieron mientras llevaba a sus trabajadores a una obra.
Los tiroteos ocurren en medio de un impulso del gobierno de Trump para llevar a cabo su agenda de deportaciones masivas. Durante el período de cinco días a finales de junio, el ICE arrestó a más de 10.000 personas.
Las cifras indican que, aunque el gobierno ya no está tomando medidas enérgicas contra ciertas ciudades, los arrestos van en aumento. Las redadas migratorias del gobierno federal recibieron fuertes críticas a principios de año tras la muerte de los estadounidenses Alex Pretti y Renee Good a manos de agentes de inmigración en Minnesota.
“Más que nada, quiero saber: ‘¿Por qué están en Maine?’”, afirmó la representante demócrata Chellie Pingree, de Maine, en un video publicado en redes sociales.
Cientos de arrestos del ICE en Maine
El ICE tuvo una presencia significativa en Maine a principios de este año, lo que derivó en varias manifestaciones contra la agencia.
El Departamento de Seguridad Nacional, que supervisa al ICE, llamó a la operación “Catch of the Day” (“La captura del día”), un aparente juego de palabras con la industria de mariscos de ese estado, tal como lo ha hecho con “Metro Surge” en Minnesota y “Midway Blitz” en Chicago.
Funcionarios de inmigración dijeron a finales de enero que habían cesado las “operaciones reforzadas” en Maine tras realizar cientos de arrestos.
Un portavoz de Seguridad Nacional dijo entonces que algunos arrestos en el estado correspondían a personas “condenadas por crímenes horribles, incluidos asalto agravado y poner en peligro el bienestar de un menor”.
Pero los registros judiciales mostraron una historia ligeramente distinta: mientras algunos tenían condenas por delitos graves, otros eran detenidos con procesos migratorios sin resolver o que fueron arrestados pero nunca condenados por un delito.
El ICE arrestó a 546 personas en Maine entre el inicio del segundo mandato de Trump y el 11 de marzo de 2026, los datos más recientes disponibles, según datos de arrestos del ICE proporcionados al UC Berkeley Deportation Data Project y analizados por la AP.
Aproximadamente el 45% de los arrestados tenía antecedentes penales. Durante el período equivalente de 416 días antes de que Trump asumiera el cargo, aproximadamente el 69% de los arrestados tenía antecedentes penales, muestran los datos.
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Willingham reportó desde Boston y Brook desde Nueva Orleans. Los periodistas de The Associated Press Michael R. Sisak en Nueva York, Aaron Kessler en Washington y Kate Brumback en Atlanta contribuyeron con este despacho.




