ALEPO, Siria (AP) — El Ministerio de Defensa de Siria anunció el viernes un alto el fuego después de tres días de enfrentamientos entre las fuerzas gubernamentales y combatientes kurdos en la ciudad de Alepo, en el norte del país, que causaron el desplazamiento de más de 140.000 personas.
Las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), lideradas por kurdos, no respondieron públicamente al anuncio, y un consejo local kurdo rechazó los exhortos a la evacuación de los combatientes.
El Ministerio explicó en un comunicado que el alto el fuego entró en vigor a las 3:00 de la madrugada en los vecindarios de Sheikh Maqsoud, Achrafieh y Bani Zaid, y dio a los grupos armados seis horas para abandonar esas zonas.
Además, indicó que a los insurgentes que se retiren se les permitirá llevar "armas ligeras personales" y se les escoltará hacia el noreste del país, controlado por las FDS.
El gobernador de Alepo, Azzam al-Gharib, recorrió los barrios en disputa con una escolta de fuerzas de seguridad durante la noche.
Pero en las horas posteriores al anuncio ningún combatiente dejó su posición. Los autobuses que esperaban alineados para evacuar a los insurgentes seguían vacíos horas después que venció el plazo.
Periodistas de The Associated Press en la zona reportaron que una ráfaga de disparos de ametralladora apuntó al lugar por donde habían entrado los autobuses, y un proyectil de artillería cayó en la carretera, pero la calma regresó rápidamente.
Un consejo local que representa a los barrios de Sheikh Maqsoud y Achrafieh señaló en un comunicado que “no aceptaremos las presiones que se nos imponen ni los llamados a rendirse".
“No confiamos en que el gobierno de Damasco nos garantice nuestra seguridad, y hemos decidido permanecer en nuestros barrios y defenderlos”, agregó la nota.
Para el viernes por la noche, la tregua parecía estar al borde de romperse, cuando el ejército sirio anunció que Sheikh Maqsoud era una “zona militar cerrada”.
El enviado de Estados Unidos a Siria, Tom Barrack, celebró el anuncio en un comunicado en X y expresó su “profundo agradecimiento a todas las partes: el gobierno sirio, las Fuerzas Democráticas Sirias, las autoridades locales y los líderes comunitarios, por la moderación y la buena voluntad que hicieron posible esta pausa vital”.
Barrack afirmó que Washington estaba trabajando con las partes para extender el alto el fuego más allá del plazo de seis horas.
“Un buen paso”
Unas 142.000 personas se han visto obligadas a abandonar sus hogares debido a los combates, que estallaron el martes con intercambios de bombardeos y ataques con drones.
Cada bando acusa al otro de iniciar la violencia y de atacar deliberadamente a vecindarios e infraestructuras civiles, incluyendo ambulancias y hospitales.
De acuerdo con las fuerzas kurdas, al menos 12 civiles fallecieron en zonas de mayoría kurda, y funcionarios gubernamentales reportaron la muerte de al menos nueve civiles en las áreas circundantes controladas por Damasco durante los combates.
Docenas de personas han resultado heridas en ambos bandos. La cifra de bajas entre combatientes de las dos partes no estaba clara.
Los residentes de las áreas en disputa esperan que el alto el fuego se respete el viernes.
Ahmed Hajjar, un sastre en Achrafieh, dijo que el anuncio del alto el fuego era “un buen paso” pero pidió la eliminación de los puntos de control del ejército alrededor del vecindario.
“No puedo trabajar ahora, los trabajadores no pueden venir, y no puedo enviar ningún producto afuera”, dijo. "Si quiero traer textiles me quedo atrapado en el punto de control durante una hora y media o dos o tres horas".
Vinculan a las FDS con el PKK
Los choques se producen en medio de un estancamiento en las negociaciones políticas entre el gobierno central y las FDS.
El gobierno en Damasco, bajo el presidente interino Ahmad al-Sharaa, firmó en marzo del año pasado un acuerdo con las FDS, que controlan gran parte del noreste, para que se fusionaran con el ejército sirio a finales de 2025. Pero ha habido discrepancias acerca de cómo sucederá.
Algunas de las facciones que componen el nuevo ejército sirio, formado tras la caída del expresidente Bashar Assad en una ofensiva rebelde en diciembre de 2024, eran grupos insurgentes respaldados por Turquía con un largo historial de enfrentamientos con las fuerzas kurdas.
Las FDS han sido durante años el principal socio de Estados Unidos en Siria en la lucha contra el grupo extremista Estado Islámico, pero Turquía considera que son una organización terrorista debido a su asociación con el Partido de los Trabajadores del Kurdistán, o PKK, que libró una larga insurgencia contra Ankara. Ahora hay un proceso de paz en marcha.
A pesar del prolongado apoyo de Washington a las FDS, el gobierno del presidente Donald Trump también ha desarrollado estrechos lazos con el gobierno de al-Sharaa y presionó a los kurdos para implementar el acuerdo de marzo.
Al-Sharaa habló por teléfono el viernes con Masoud Barzani, jefe del Partido Democrático del Kurdistán (PDK), el partido kurdo dominante en el vecino Irak, dijeron ambos funcionarios en declaraciones.
El PDK tiene relaciones amistosas con Turquía y ha estado históricamente en desacuerdo con las FDS y otros grupos alineados con el PKK, pero en el último año han dado pasos para mejorar las relaciones.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.